Eva es atrevida a la hora de desarrollar su trabajo y sus métodos de aplicación de la Psicología poco ortodoxos. Ello le ha supuesto recibir una medida disciplinaria que amenaza su continuidad como psicóloga del Unamuno. Sancionada por la dirección del centro tras cometer un grave error, la joven se enfrentará al mayor reto de su carrera profesional, la clase de Diversificación, en la tercera temporada de “La pecera de Eva” que LaSiete estrenará el próximo lunes 30 de agosto.

En su faceta como docente, Eva Padrón tendrá que conseguir que sus problemáticos y desmotivados alumnos aprueben el curso en un año académico en el que el instituto verá ampliada su plantilla con dos incorporaciones: las de César Camacho, nuevo psicólogo del centro, y La López, la encargada de mantenimiento, personajes interpretados por Antonio Muñoz de Mesa (“Impares”) y Marta Poveda (“Escenas de matrimonio”), respectivamente.

Asimismo, Susana Abaitúa (“Una bala para el rey”) y Rubén Mascato (“Maitena”) acudirán al gabinete psicológico del centro en busca de ayuda, mientras que María Hervás (“Los Serrano”), Ayoub el Hilali (“El internado”), Ahmed Younoussi (“11-M”) y Eduardo Ferrés (“Carson & Morrison”) dificultarán la labor como profesora de Eva, que compaginará la docencia con los tratamientos psicológicos de Nacho (Joel Bosqued) y Fernando (Nacho Aldeguer).

El hip hop, muy presente en la nueva temporada

“La pecera de Eva” ha tenido siempre entre sus señas de identidad la música y en esta tercera temporada el hip hop va a estar muy presente en las tramas. Y es que dentro de la nueva clase de Diversificación estarán dos personajes con un don para construir letras y músicas de este género, con la particularidad de que no estarán guionizadas sino que parten de la propia capacidad de estos jóvenes artistas para la improvisación. Se trata del dúo Villete y Bigbang, dos hermanos nacidos en República Dominicana que han convertido el hip hop en su forma de comunicarse con el mundo. Es la primera vez que pisan un plató, pero su capacidad de empatizar con el público con sus letras mezcladas con ritmos creados por ellos mismos al más puro estilo beatbox les ha dado el pasaporte para acceder al reparto de esta serie en la que, casi nada, es convencional.

Porque “La pecera de Eva” cuenta con un formato completamente innovador, tanto en su puesta en escena al estar grabada íntegramente en exteriores como en las tramas -basadas en hechos reales, con historias que incluso han facilitado los propios internautas- y con guiones abiertos a la improvisación a partir de las ideas base que marcan los guionistas.

Una sanción amenaza la continuidad de Eva

Su actuación inadecuada tras descubrir que su hijo biológico era alumno y paciente del Unamuno, llevará a Eva a acatar una medida disciplinaria impuesta por la dirección del centro: hacerse cargo de la clase de Diversificación, un aula que reúne a los alumnos más conflictivos del instituto. Si no logra que sus nuevos pupilos aprueben el curso académico, perderá la plaza de psicóloga.

A pesar de las grandes dificultades que conlleva su debut como docente, Eva tratará de ganarse la confianza y el respeto de los jóvenes a su cargo, motivarles para que continúen sus estudios y mediar en los conflictos cotidianos para llevar a cabo el cometido asignado. Sin embargo sus alumnos, que desean alcanzar la mayoría de edad para salir del instituto, no se lo pondrán nada fácil.

Eva compaginará su labor docente con su cometido en el gabinete psicológico del centro, que acogerá la despedida de Pep, decidido a buscar ayuda antes de prestarla a los demás, y la llegada de César, el nuevo psicólogo por el que sentirá una gran atracción.

César Camacho, nuevo psicólogo del Unamuno

Procedente del Departamento de Recursos Humanos de una importante multinacional de seguros, César Camacho recala en el instituto Unamuno tras llevar 15 años en la misma compañía contratando y despidiendo trabajadores. El nuevo psicólogo del centro es un hombre aburrido, mediocre y temeroso que guarda un importante secreto.

Su llegada al Unamuno viene precedida de la solicitud de un puesto al que optó hace tiempo, por lo que la noticia de su elección le causa una gran alegría no exenta de temor, dado que por primera vez en su vida profesional va a enfrentarse a los problemas de los adolescentes. Observar su nuevo entorno de trabajo y crearse un personaje a la medida le permitirán acometer un doble objetivo: ayudar a sus jóvenes pacientes y sobrevivir en el conflictivo centro escolar.

Tras empezar con mal pie con Eva Padron, el psicólogo cree que ella es su gran problema, a pesar de que en realidad ambos sienten una mutua atracción, refrenada por sus respectivos complejos y barreras.

La López, la encargada de mantenimiento del Unamuno

Pintar vallas, arreglar grifos estropeados y limpiar las pintadas de las paredes son algunas de las labores que acometerá La López tras ser contratada como encargada de mantenimiento del instituto. A sus 29 años es una joven dura, poco impresionable y con un ácido sentido del humor. Aunque considera que su cometido en el Unamuno es sólo un trabajo que le da de comer, intentará evitar involucrarse en los problemas del centro. Sin embargo, prestará su ayuda a Ari, una joven sobrecargada por las responsabilidades y deberes de la vida adulta, al tiempo que descubrirá su lugar en el mundo.

Nuevos pacientes y los alumnos de la clase de diversificación

Una joven gótica y un adolescente que acaba de llegar del pueblo son los primeros pacientes que atenderá César mientras que Eva, a cargo de la clase de Diversificación, luchará por ayudar a sus conflictivos y problemáticos alumnos.

Susana Abaitúa dará vida a una joven gótica

Bajo su indumentaria y maquillaje góticos, Ana, una atractiva adolescente de 13 años parece ocultar un cuerpo con algún defecto. Dura, fría y segura de sí misma, asusta a quienes la rodean mientras sus padres se muestran orgullosos de que su hija se exprese libremente. La joven nunca utiliza ropa favorecedora para sentirse segura y desprecia a los chicos que admiran esta forma de vestir.

Rubén Mascato encarnará a Fabián, un adolescente recién llegado del pueblo

Enviado por su padre a la capital para que estudie en un buen instituto y ocultar su homosexualidad, el primo de Hugo llega al Unamuno a mitad de curso. Sus comienzos serán difíciles dado que sus compañeros ridiculizan su origen pueblerino, situación que le impedirá adaptarse al nuevo entorno escolar. A pesar de ello, su primo hará todo lo posible para que se integre en el centro.

María Hervás interpretará a Sonia, la provocadora de la clase

Irrespetuosa, arisca y violenta: son los rasgos distintivos de Sonia, una joven enfadada con el mundo que en el fondo anhela que alguien le brinde su cariño, confíe con ella y destaque sus grandes cualidades. El divorcio de sus padres durante su infancia y las continuas idas y venidas de una casa a otra han marcado profundamente su vida.

Ayoub el Hilali será Taher, un joven de origen árabe con problemas de integración

A pesar de su inteligencia, Taher es un joven retraído que aparenta un profundo desinterés por los demás. Desde su ubicación en el fondo de la clase, el hermano pequeño de Malik, que lee y escribe en árabe y reza solo en el patio, causa temor entre sus compañeros, quienes le consideran un fanático fundamentalista.

Ahmed Younoussi se pondrá en la piel de Malik, el líder de la clase

Temido por profesores y compañeros, Malik es un joven duro sobre el que circula una leyenda negra que asegura que mató a un chico mayor que él durante una pelea. Mientras hace caso omiso de las habladurías, el joven se considera intocable, ya que quienes le rodean hacen lo que él diga con tal de evitar llevarle la contraria.

Eduardo Ferrés interpretará a Andrés, la mano derecha de Malik

Arrogante, ruin y hablador, Andrés es uno de los jóvenes más conflictivos de la clase junto a Malik, el líder de la clase. Hace unos meses, el adolescente llevaba una vida normal hasta que conoció a Malik y decidió unirse a su grupo brindándole su apoyo y respeto.

Primeros capítulos

Cap. 131 (30 agosto): Alfonso de Dios castiga a Eva con un nuevo destino dentro del Unamuno: la clase de Diversificación y el objetivo inalcanzable de que sus alumnos aprueben el curso. La psicóloga llegará a clase comprobando la gran dificultad que entraña esta labor, pues nunca se había encontrado con un grupo tan disperso y agresivo. Como tarea inicial, entregará unos test a los chicos con la finalidad de conocerles mejor, pero el resultado será catastrófico. No obstante, Eva le comunicará a Alfonso de Dios que acepta el reto.

Cap. 132 (31 agosto): Olivia se enfadará con Nacho por meterse en su relación con el Gorras y éste llegará destrozado a la pecera. Jaki tratará de hacer creer a Pep que ya está mejor, pero no es cierto: usará su pistola para sentirse seguro.

Cap. 133 (1 septiembre): Eva informará a sus alumnos que aunque no respondieron a los test, sus reacciones le han ayudado a conocerles mejor, y aunque no lo crean, son un grupo y deberán seguir unas reglas. Malik empezará a destacar como el más peligroso de todos los alumnos. Pep llevará a Bárbara ante Jaki para demostrarle que no ha superado todos sus problemas como él cree y le demostrará que tiene pánico a la frustración.

Cap. 134 (2 septiembre): Olivia dejará su relación con el Gorras y éste no se lo tomará nada bien. Eva, orgullosa, comprobará que Oli se ha convertido en una chica segura y madura. Pep iniciará con Jaki una terapia contra la frustración que interrumpirá su madre, que visitará al psicólogo para comunicarle que no quiere que su hijo siga yendo a su consulta. Fabián, el primo de Hugo recién llegado del pueblo, entra con mal pie en el instituto cuando, sin darse cuenta, se gana la antipatía de todos sus compañeros. El joven, asustado, sale corriendo de clase y se encierra en el baño. Hugo tratará de ayudarle emulando a Eva.

Cap. 135 (3 septiembre): Nano encontrará un perro callejero y le propondrá a Jaki que se lo queden y lo cuiden entre los dos. Jaki le bautizará con el nombre de ‘Frustrafóbico’ para burlarse de Pep. Nano preguntará a Jaki cómo es ir a terapia, y éste contestará que tiene miedo de volverse loco. Incómodo por hablar de sí mismo, Jaki lo pagará con Frus y acabará sacando su pistola. Nano se dará cuenta de que Jaki está empezando a perder el control.