Los empleados del Seattle Grace deben luchar, en la doble entrega que cierra la sexta temporada de ‘Anatomía de Grey’, por salvar sus propias vidas. Gary Clark, viudo de una paciente fallecida en el centro, regresa al hospital armado y dispuesto a aniquilar a los que, según él, son los culpables de su pérdida. Comienza así una lucha por mantenerse a salvo mientras la muerte camina por los pasillos del Seattle Grace dejando, entre sus víctimas, a varios personajes capitales de la serie.

Cuando salta la voz de alarma, todos deciden refugiarse entre las estancias del hospital. De este modo, Callie y Arizona, que pasan por unos de los peores momentos de su relación, se quedarán atrapadas en Pediatría; Jackson, Owen y Teddy, en el quirófano; Bailey y Percy, en la habitación de un paciente; Lexie, Sloan y Alex, protagonistas de un amargo triángulo sentimental, pasarán el tiempo de reclusión juntos; mientras que Christina y Meredith serán las últimas en conocer el suceso. Webber, por su parte, ha quedado atrapado fuera del hospital, y tan sólo conocerá los acontecimientos de mano de la policía.

Una situación límite que se interpondrá entre Shepherd y Grey en el que iba a ser un momento fundamental para la pareja. En el día en que Meredith decide contarle a Derek que está embarazada, Clark irrumpe en el hospital teniendo al Jefe de Cirugía como principal objetivo, ya que fue éste quien trato a su mujer y firmo su acta de defunción. El clímax de Santuario (6ª temporada), que marcará el ecuador de este doble episodio final, tendrá como plato fuerte el momento en que Clark finalmente se enfrenta a Derek. Un encuentro que podría costarle la vida al cirujano.

El desenlace de la sexta temporada de Anatomía de Grey congregó en Estados Unidos a 15 millones de espectadores (15% share) y fue aclamado por los seguidores de la serie. El papel de Gary Clark está interpretado por Michael O’Neill, visto en El ala oeste de la Casa Blanca y The Unit.