Desde el primer día de convivencia surgieron diferencias provocadas por el fuerte contraste entre sus valores y su modo de vida: un ama de casa asturiana conservadora y religiosa y una dependienta de un sex shop en Castellón, rockabilly y de carácter liberal, son las protagonistas del primer especial de “Me cambio de familia”, entrega que inaugura la segunda temporada del programa en Telecinco y que la cadena emitirá el próximo domingo 3 de octubre, a partir de las 00:30 horas.

“Me cambio de familia” es una adaptación de “Wife Swap”, formato original de RDF que se ha emitido en Reino Unido, Francia, Alemania, Estados Unidos, Bélgica, Suecia, Noruega y Dinamarca. En el programa, producido en colaboración con Big Bang Media, dos mujeres intercambian sus roles en sus respectivos hogares para adaptarse a las normas y rutinas que siguen los habitantes de otra casa desconocida durante los primeros siete días y poner en práctica sus valores y costumbres en un entorno familiar totalmente opuesto al suyo durante la segunda semana.

“Me cambio de familia”: dos mujeres, dos familias y una experiencia

Dejarán su casa y su familia en manos de una desconocida y emprenderán la aventura de enfrentarse a un entorno muy diferente al suyo para tratar de mejorar la convivencia y las rutinas domésticas de otro hogar. Éste es el objetivo que persiguen las dos participantes de cada entrega de “Me cambio de familia”.

Cada programa comienza presentando a las dos mujeres en sus casas, acompañadas de sus respectivas familias y mostrando situaciones cotidianas. Al llegar al que será su nuevo hogar durante las dos semanas siguientes, cada mujer recibe un manual de normas que ha dejado para ella la verdadera madre y unas pautas que rigen la convivencia durante la primera semana que suponen el obstáculo más difícil de superar para la recién llegada: adaptarse a una familia que no es la suya bajo las normas de otra mujer.

Pero a partir de la segunda semana, las “nuevas madres” dan por finalizada la vigencia de las antiguas normas y las sustituyen por las suyas propias, por lo que los miembros de cada unidad familiar se ven obligados a vivir de una manera totalmente contraria a la que están acostumbrados, bajo el mandato de una pareja y una madre que no es la suya.

Una vez concluida la convivencia, las dos parejas mantiene una reunión para efectuar un balance de la experiencia.

Un ama de casa conservadora y una dependienta de un sex shop “intercambian” sus hogares durante dos semanas

Tienen valores, caracteres y filosofías de vida totalmente opuestas: María Ángeles, un ama de casa asturiana, y Cecilia, dependienta de un sex shop, protagonizan el primer caso de la segunda temporada de “Me cambio de familia”.

María Ángeles tiene tres hijas. Le gusta la vida sencilla y ordenada. Tiene unas fuertes creencias religiosas, reza a diario y acude a misa todos los domingos. Se encarga de la casa y de “velar porque a mi marido y a mis hijas no les falte de nada. Para ello dispongo del sueldo de mi marido: él me lo entrega cada mes y yo me encargo de comprar la comida, pagar las facturas y comprarle la ropa a él y a las niñas”

Entre sus aficiones destacan escuchar música melódica, pasear al atardecer, leer libros de Medicina y pasar un día de compras con toda la familia.

Cecilia, por su parte, se define como “una mujer liberal y divertida. Siempre tengo ganas de fiesta y lo que mejor me define es sin duda mi pasión por el rock: soy rockabilly, como mi hija Carla, mi novio Javier -con el que llevo 8 años- y ‘El Pollo’, un amigo al que tengo acogido en casa desde hace tiempo. No nos perdemos ni un concierto, ni un festival”.

Cecilia, de origen venezolano y afincada en Castellón, trabaja en un sex shop por las mañanas y por la tarde practica alguno de sus hobbies: ir al gimnasio o jugar al billar, al tenis o al baloncesto. Su lema es “vive y deja vivir”.