Los espectadores de TVE conocerán Oslo, capital y estandarte de un país que se ha erigido en todo un ejemplo de modernidad y estabilidad económica y social. El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo indica que Noruega es el estado donde mejor se vive. Será este martes, a partir de las 22:15 horas, en La 1 de Televisión Española.

TVE viaja esta semana a Oslo, capital de Noruega, país que puede presumir –según la ONU- de ser el mejor estado para vivir y para ser madre. Sin embargo, en los años 60 del siglo pasado la situación no era tan próspera. El hallazgo de petróleo lanzó a un país que se ha convertido en uno de los más ricos, avanzados e igualitarios del mundo. Seis españoles residentes allí nos descubren por qué Noruega es un modelo a seguir y Oslo goza del honor de “ciudad posible”.

Es el caso de Idoia, que trabaja en una importante escuela de negocios y no para de asombrarse de la cultura y la mentalidad noruega: a pesar de ser uno de los países más ricos del mundo, no han olvidado que la vida privada es más importante que el trabajo.

David es periodista y le encanta retransmitir desde Oslo la entrega del Premio Nobel de la Paz. Conoció a una chica noruega en Benidorm y han formado una familia en el mejor país del mundo para tener hijos.

Benjamín vive en Drobak, un precioso pueblecito del fiordo de Oslo. Allí tiene un restaurante donde se arranca a cantar ópera y copla entre plato y plato. Este “cocinero tenor” nos hará pasar un día inolvidable.

Juan marchó a Oslo buscando un sitio radicalmente diferente a su Cádiz natal. Con él conocemos la noche de Oslo. Y al día siguiente toca madrugar para pescar salmón y conocer una de las famosas cabañas noruegas.

Eduardo acabó Magisterio y puso rumbo al norte hace ya 25 años. Todas las semanas sale con sus alumnos al bosque para dar una clase de Ciencias Naturales. Con ellos buscaremos trolls y luego recordaremos los tiempos de los vikingos.

Por último conoceremos a Mari Carmen. Tras un viaje por los países nórdicos, tuvo claro que quería vivir en Noruega. La naturaleza, el ecologismo y el apoyo del Estado a la investigación hacen que no eche de menos su querida Alpujarra.