Aniversarios. 40 años envueltos en la magia del Un, dos, tres…

 

Desde Un paseo por nuestra televisión no podíamos dejar pasar una efeméride tan especial, como es la celebración de la primera emisión, el 24 abril de 1972, de uno de los programas concurso más completos, atrevidos, imaginativos y de mayor éxito se recuerdan en la  pequeña pantalla. Me refiero, como no al Un, dos, tres…responda otra vez.

Su creador y director fue Chicho Ibáñez Serrador, un guionista y realizador que después de conseguir un importante reconocimiento con programas como Historias para no dormir 1967  e Historias de la frivolidad 1968 entre otros, recibe el encargo de TVE para realizar un nuevo programa, esta vez un concurso. Chicho propone a los directivos de TVE algo que hasta el momento no se había hecho y era combinar tres formatos de concurso típicos de la televisión: preguntas, habilidades y psicológicos en un solo programa. Así nace el Un, dos, tres…, y como su propio nombre indica contaba con tres partes, la primera consistía en una tanda de preguntas de cultura general entre tres parejas de concursantes, de las cuales dos pasaban a la eliminatoria y la ganadora repetiría la semana próxima, de la eliminatoria que consistía en una prueba de habilidad saldría una pareja vencedora que pasaba a la subasta, donde debería ir descartando de entre una serie de regalos llegaban a la mesa, y que el presentador mostrada leyendo la tarjeta que acompañaban, hasta quedarse con aquel regalo en que pensaban estaba el mejor premio, que generalmente consistía en uno o varios coches, juegos que daban opción a ganar importantes cantidades de dinero, apartamentos, lanchas motora o la propia mascota buena del programa con la posibilidad de escoger entre los mejores premios, pero la subasta tenía el riesgo de que los concursantes se equivocasen eligiendo entre los regalos de la mesa, pues algunos ocultaban sorpresas nada agradables, que iban desde cosas inútiles y disparatadas cuando no escondían la mascota mala del programa que no daba opción a ningún premio.
 

La calabaza Ruperta, la bota Botilde, el Chollo, el Boom y el Crack fueron las principales mascotas tuvo el Un, dos, tres a lo largo de su historia.

Una fórmula de éxito que perduró durante tres décadas, alcanzó las diez temporadas y contó con hasta cinco presentadores diferentes. Su primer presentador fue Kiko Ledgard, un referente de la televisión peruana y que en España consigue enorme popularidad por su simpatía y buen hacer en la presentación durante las dos primeras temporadas estuvo al frente del Un, dos, tres…, y que junto al Tacañón Valentín Tornos y un excelente plantel de cómicos propiciaron su éxito.  Kiko tras sufrir el infortunio de un accidente, lo llevó a apartarse del programa. Chicho no tuvo más remedio que buscar un sustituto. En principio se barajó la idea de un ex componente de Martes y Trece que formaba parte del plantel de cómicos del concurso, pero finalmente Chicho cambia de planes y decide feminizar la presentación del Un, dos, tres… poniendo al frente del mismo a Mayra Gómez Kemp, que no era una desconocida para el público del Un, dos, tres… pues había intervenido en la última etapa de Kiko Ledgard. Sin duda la elección de Mayra fue el mayor acierto de Chicho, que junto a  las Hermanas Hurtado, como las nuevas Tacañonas y la espectacularidad adquirió la subasta con los números musicales interpretaron una de las mejores selecciones de azafatas ha tenido el Un, dos, tres… en su historia, entre las que se encontraban  Kim Manning, Lydia Bosch, Silvia Marsó, Gloria Fernández, Isabel Serrano, Nina, etc…, además de contar con un importante elenco de humoristas, como Bigote Arrocet, Arévalo, Raúl Sender, Beatriz Carbajal, Freda Llorente, Antonio Ozores, el dúo Sacapuntas, etc…, conquistaron por completo al telespectador que no podía despegarse la noche del viernes de su televisor, logrando así que durante la década de los 80 el Un, dos, tres… viviese su época más esplendorosa y de mayor éxito, batiendo todos récords de audiencia habidos y por haber, hasta el punto de alcanzar los veinte millones de telespectadores cada semana.
 

Kiko Ledgard, Mayra Gómez Kemp, Jordi Estadella, Miriam Díaz Aroca, Josep María Bachs y Luis Roderas fueron sus presentadores.

Con su regreso en los 90, se produce un cambio en la presentación, con la incorporación de dos nuevas caras, Jordi Estadella que llevaba el peso del concurso y Miriam Díaz Aroca en el papel de una clown que trataba llamar la atención cuando no incordiar al propio Jordi durante la presentación, a la vez que implicaba al público asistente en el plató con todo tipo de juegos atrevidos y gamberros. Una etapa que trajo consigo toda una nueva hornada de azafatas, como Carolina Rodríguez, Marta de Pablo, María Abradelo y entre los nuevos cómicos merece destacar el debut de Angel Garó, cuyos personajes revolucionaron la última parte de la subasta, el resto provenían en su mayoría de la etapa de Mayra, como Arévalo o Manolo Royo.

Ya en 1993, vuelve de nuevo con cambios en la presentación, esta vez un reconocido presentador de la televisión catalana, Josep María Bachs, asume la presentación del concurso y se amplía el número de Tacañonas , que junto a las gemelas Hurtado estaban Mercé Comes y Vicky Planas, como tía Mª Virtudes y tía Mª Purificación, que venían a suplir a Paloma Hurtado ausente por un accidente. La eliminatoria corría a cargo de la teniente Marián Rambón, con la explicación de las pruebas debían realizar los concursantes y la subasta fue amenizada por nuevos rostros como Luisa Martín, Pepe Viyuela, Joan Domínguez como el hombre del cajón, Silvia Abascal en el personaje de Mari Luz, una niña un tanto perversa o Anthony Blake. Paula Vázquez y Diana Lázaro fueron las nuevas azafatas.
 
No será hasta 2004 cuando regrese el Un, dos, tres… en esta ocasión con un importante cambio en el concepto del concurso. Chicho con el objetivo de fomentar la lectura y pensando en el público más joven decide dedicar cada programa a un libro de un reconocido autor universal, lo que le llevó a cambiar el título del programa, pasando a Un, dos, tres… a leer esta vez. Si bien fue recibido con una gran aceptación en sus primeras emisiones fue bajando en audiencia semana a semana sin al final renovar por una segunda temporada. Al frente del mismo estaba Luis Roderas, un joven presentador desconocido para el gran público que imprimió al concurso un estilo atrevido y desenfadado. Una etapa en la que parte negativa se personificó en unos bomberos, la brigada Fahrenheit 451 y con la presencia durante la subasta de nuevos cómicos, como Manolo Sarria, Víctor Carretero, Javier Sáenz, Eduardo Aldán, Llum Barrera o Quique San Francisco.
 
 
Un recuerdo entrañable a uno de los programas míticos de nuestra televisión, que fue capaz de crear un vínculo de amistad con varias generaciones de telespectadores, y que todavía perdura después de cuarenta años, permaneciendo envueltos en  su magia. Recordemos finalmente aquella sintonía de la cabecera, que seguro más de uno se atreverá a cantar o tararear.
 
 
 

Inolvidables. Concha Velasco, y qué viva el espectáculo.

Con toda una vida dedicada al mundo de la interpretación y el espectáculo, alberga una de las carreras artísticas más completas, extensas y brillantes de nuestro país, que ha conseguido no sin esfuerzo y sacrificio tanto en lo personal y profesional, pero sin perder nunca la ilusión, con gran sentido de la responsabilidad y sabiendo que lo más importante que tiene es su trabajo. Sus padres, y en especial su madre, desde que era una niña le inculcaron la idea de disciplina, trabajo y afán de superación que le permitieron llegar a cumplir sus sueños, de lo cual siempre les estará agradecida. Por todo ello, dedico este Inolvidable a una mujer que a pesar de los años ha conseguido estar más viva y espléndida que nunca, Concha Velasco.

Después de estudiar danza clásica y española y ganarse la vida como bailarina. Se inicia como actriz con sólo quince años en la película La reina mora 1954, a la que siguieron otras películas como actriz de reparto. Hasta que llega su gran oportunidad en Las chicas de la cruz roja 1958, siendo coprotagonista junto al gran Tony Leblanc, comenzando así un ascenso meteórico en su carrera pasando a ser reconocida por el gran público como Conchita Velasco.

Las chicas de la cruz roja 1958.

Durante las décadas de los 60 y 70, fueron de lo más prolífico en su carrera cinematográfica, llegando a rodar hasta tres películas por año, que se dice pronto, bajo la dirección de los directores de comedia más reconocidos del cine español del momento como Mariano Ozores, Pedro Lazaga y José Luis Sáenz de Heredia, y al lado de grandes actores como Alfredo Landa, José Luis López Vázquez, Antonio Ozores, entre otros, participando en títulos como Las que tienen que servir 1967, Cuatro noches de boda 1969, La decente 1970, Venta por pisos 1971 o Yo soy fulana de tal 1975.

Concha Velasco y Tony Leblanc intepretando La chica yé-yé en Historias de la televisión 1965.

Pero fue Tony Leblanc con el que compartirá muchas películas de éxito como Los tramposos 1959, El día de los enamorados 1959, Amor bajo cero 1960, La verbena de la paloma 1963 o Historias de la televisión 1965, en esta última interpretaba La chica yé-yé, un tema que se hizo muy popular, y a pesar de que Concha nunca se ha reconocido como cantante, la llevaría a grabar a lo largo de su carrera hasta ocho discos de algunos de sus espectáculos.

Manolo Escobar y Concha Velasco protagonizan En un lugar de la Manga 1970.

Si exitosas fueron sus películas con Tony Leblanc, no menos lo fueron las películas protagonizó junto a Manolo Escobar, con quien rodó, Pero, ¿en qué país vivimos? 1967, Relaciones casi públicas 1968, Juicio de faldas 1969, En un lugar de la Manga 1970 o Me debes un muerto 1971. Aún así, Concha trató de no encasillarse en un mismo papel o personaje, pasando de un cine más popular a otro más elitista y comprometido. Ha tratado de jugar  en todas las bandas, y de lo cual se enorgullece pues en palabras de la propia Concha: He hecho películas estupendas y otras no tanto, pero todas me han servido para aprender, para ser conocida, para cambiar de personaje y, también, seamos francos, para vivir.

Con la llegada de la democracia, coincide con su época de madurez tanto en lo físico como lo profesional. Un cambio fundamental que la lleva a pasar de la popular Conchita a la espléndida Concha en películas como  Tormento 1974, Pim, pam, pum… fuego 1975 de Pedro Olea o La colmena 1982 de Mario Camus, entre otras. Sus últimos papeles protagonista en cine fueron durante los 90 con películas como Más allá del jardín 1996 de Pedro Olea y París-Tombuctu 1999 de Berlanga, lo que vino después ya no fue lo mismo, pues los años no pasan en balde para cualquier actriz a la hora de conseguir personajes atractivos, por citar algunos títulos en los que participó mas recientemente cabe apuntar El oro de Moscú 2002, Bienvenido a casa 2005, B & B 2006, Chuecatown 2007 y Enloquecidas 2008.

Concha Velasco en el personaje de Palmira Gadea en Más allá del jardín 1996.

A pesar de la extensa y prolífica carrera cinematofráfica, su mayor prestigio profesional lo ha conseguido con el teatro. Concha Velasco trató de alternar sus apariciones en el cine con la actividad teatral. De hecho mucho del dinero que ganó en el cine le sirvió para financiar alguna de las obras ansiaba protagonizar y no le ofrecían. Pudiendo así desarrollar un amplio y variadísimo repertorio de personajes de lo más variopinto así como en cuanto a géneros se refiere, ya sea teatro clásico o contemporáneo, más elitista o comprometido con otro más popular o comercial.

José Sacristán y Concha Velasco en la obra Yo me bajo en la próxima, ¿y usted?.

Sus comienzos en el mundo de la escena también vino de la mano de Tony Leblanc con la revista Ven y Ven en el teatro Eslava de Madrid, corría el año 1959. Durante los sesenta representó títulos de éxito como Las que tienen que servir, El cumpleaños de la Tortuga y Don Juan Tenorio. Ya en los setenta, destacar Las cítaras colgadas de los árboles, Las arrecogías del Beaterio de Santa María Egipcíaca, Filomena Marturano, suponen su consagración como actriz teatral. Cabe mencionar la obra Abelardo y Eloísa 1972 en la que representaba a una abadesa enamorada, un personaje que no estuvo exento de polémica pues no había día que no saliesen a escena con amenaza de bomba. Mencionar también, su participación destacable en la huelga de actores de 1974, que secundó toda la profesión. Ya en 1981 representa junto a José Sacristán  la obra Yo me bajo en la próxima, ¿y usted? de Adolfo Marsillach y que supuso un revulsivo en el teatro de la época por su carácter rompedor e innovador.

Concha Velasco interpreta uno de sus temas más populares Mamá, quiero ser artista 1986.

En 1986 prepara el montaje de un gran musical, Mamá, quiero ser artista, todo un éxito que le reporta gran popularidad, al que siguieron otros como Carmen, Carmen 1988 y La truhana 1992.

Josep María Pou autor de la obra La vida por delante, junto a Concha Velasco caracterizada como madame Rose.

En los noventa, asistimos a la Concha más personal en la piel de mujeres maduras que tratan de superar el desengaño del matrimonio, a través de obras como La rosa tatuada 1997, adaptación de la obra de Tennessee Williams. Así como, las obras que su amigo, el escritor y poeta Antonio Gala, escribe para ella, como Las manzanas del viernes 1999 o Inés desabrochada 2003. A la vez que se involucra en otro gran proyecto como es la adaptación del musical Hello, Dolly! 2001, con el que recorre toda España con gran éxito. En 2009, representa una obra de Josep María Pou, La vida por delante en el  papel de madame Rose, una prostituta madura superviviente de Auschwitz.

Concha Velasco en el personaje de Teresa de Jesús 1984.

Además del teatro y el cine, Concha Velasco ha sido una habitual de la televisión desde mediados de los sesenta llegando a participar en varios Estudio 1 con obras como La dama del alba 1965, La alondra 1969, Don Juan Tenorio 1969, Marea baja 1971, Una muchachita de Valladolid 1973, Las brujas de Salem 1973 o ¿Quiere usted jugar con mí? 1975, para más tarde ejercer como presentadora de un buen número de programas y como protagonista de varias series de televisión, entre ellas, la serie Teresa de Jesús 1984, bajo la dirección de Josefina Molina,  la encumbró a lo más alto en una de sus mejores interpretaciones.

Concha Velasco en El águila de fuego dentro del espacio La comedia musical española 1985.

Pero nada más finalizar la serie Teresa de Jesús la pudimos ver en un cambio de registro que sorprendió a propios y extraños, y no estuvo exento de polémica por parte de  ciertos sectores católico y conservador, como fue su participación en la comedia musical El águila de fuego dentro del espacio La comedia musical española 1985 que dirigió Fernando García de la Vega para TVE.

Concha Velasco presentando Viva el espectáculo en TVE 1990.

A esto, añadir su participación en la presentación de los Fin de año de TVE del 85-87, así como el programa musical y de variedades Viva el espectáculo también en TVE,  para en 1992 fichar por Telecinco con programas como Querida Concha o Queridos padres. De ahí pasó a Antena 3 con la presentación del magazine Encantada de la vida 1993 y grabó las series como Yo, una mujer 1996, Mamá quiero ser artista 1997, además de colaborar con la serie Compañeros. También la pudimos ver sustituyendo a Isabel Gemio al frente de Sorpresa Sorpresa 1999. Ya en 2001 regresa a TVE para presentar Tiempo al tiempo, un programa nostálgico de prime time que fue derivando a contenidos más escabrosos y de prensa del corazón. En 2005 protagoniza junto a Félix Gómez para TVE la miniserie Las cerezas del cementerio, versión de la obra homónima de Gabriel Miró. Así como, forma parte de la serie de intriga de Telecinco Motivos personales, donde interpretó a Aurora Acosta una mujer calculadora que intentará mantener a su familia lejos de los escándalos, serie que tuvo un gran éxito.

Concha Velasco en el personaje de Carmen Orozco de la serie Herederos de TVE.

En 2006 regresa de nuevo a TVE con el fallido programa Mi abuelo es el mejor, que fue retirado a los pocos días. Mejor suerte tuvo con la serie Herederos (2007-2009) que protagonizó junto a Álvaro de Luna, Ginés García Millán, Helio Pedregal y Félix Gómez, entre otros, donde interpretó a Carmen Orozco, en otro de esos personajes de mujer de carácter y malévola, papel que le valió dos nominaciones a los premios de la unión de actores, saliendo vencedora en una de ellas. Sus últimos trabajos en televisión han sido en la serie de TVE Las chicas de oro en el personaje de Dorothy y más recientemente en la serie de Antena 3 Gran Hotel, aparte de acompañarnos las tardes de sábado de TVE con la presentación de Cine de barrio.

De Concha Velasco sólo podemos decir cosas buenas y resaltar su valentía, ilusión, entusiasmo, compromiso y sobre todo su gran sinceridad, porque si algo la caracteriza es por su naturalidad, por mostrarse tal cual es, sin ocultar sus simpatías y preferencias políticas, declarándose abiertamente socialista y católica, circunstancia que motivó ciertas críticas. Cabe recordar la gala de fin de año de 1985 en TVE, cuando Concha Velasco celebra el ingreso de España en la Comunidad Económica Europa, con la interpretación de un tema musical ¡Qué viva el IVA! aprovechando la entrada del nuevo impuesto del IVA, y que dio origen a cierta polémica.  Más recientemente fue una de las partícipes de la plataforma de apoyo a Zapatero durante las elecciones de 2008 en el que reconocidas personalidades apoyaban la reelección del candidato Rodríguez Zapatero a la Presidencia del gobierno, y que pasaron a ser reconocidos como los de la ceja, gesto que les identificaba en aquel video protagonizaron en apoyo a Zapatero, aunque Concha ha confesado un cierto desengaño y desencanto, reconociendo su equivocación cuando apoyó a Rodríguez Zapatero.

Concha Velasco en la gala fin de año ¡Viva 86!.

Jurados, compañeros de profesión y público en general ha sabido reconocer su larga trayectoria profesional y gran talento interpretativo a través de innumerables premios y reconocimientos, entre los que cabe mencionar el Premio Nacional de Teatro recibió en 1972, la Medalla de Oro de la Academia del Cine en 2004, el Premio a Toda una Vida de la Academia de la Televisión en el 2009, entre otros muchos, aparte de contar desde 2011 con su estrella en el Paseo de la Fama de Madrid.

Concha Velasco durante la inauguración de su estrella en el Paseo de la Fama de Madrid.

Quiero terminar este Inolvidable con el último trabajo hasta el momento de Concha Velasco, que no es otro que la obra Concha, yo lo que quiero es bailar, un monólogo a modo de musical, en el que la propia Concha hace un recorrido por toda su vida y carrera artística. Qué mejor forma de disfrutar de esta gran actriz que ver a la propia Concha aunque sea por una sóla vez hacer de si misma. Sin duda el broche perfecto a toda una vida entregada a la interpretación y  de la cual han salido infinidad de personajes únicos y difícilmente superables en la piel de Concha Velasco.

 

Inolvidables. Jane Badler, Diana la líder visitante de ‘V’.

Jane Badler siempre será recordada por haber interpretado a la malévola y sensual Diana en la serie V de mediados de los 80, en uno de esos personajes capaz de ignotizar con su mirada profunda a millones de telespectadores, sintiéndose atrapados cual presa. Todo, gracias a que Jane Badler supo ponerse en la piel de una comandante alienígena de personalidad muy marcada, caracterizada por su tremenda frialdad, gran capacidad cálculo, ímpetu y poderosa ambición que combinado con su belleza agresiva hicieron de ella todo un icono sexual.

Diana ambicionaba liderar la misión de los Visitantes sobre la Tierra, y así ganarse el favor de el Líder (el rey supremo en su planeta). Enseguida adquerirá el protagonismo entre los suyos, ideando para ello los planes más perversos y sin tener la más mínima consideración por quien se interpusiese o dificultase su camino.

Diana se verá obligada a librar las  batallas más encarnizadas contra la Resistencia, que formaban aquellos disidentes humanos mostraron desde el primer momento su desconfianza ante las buenas intenciones y deseos de colaboración de los Visitantes, y que lideraron entre otros el cámara Mike Donovan (Marc Singer) y la doctora Julie Parrish (Faye Grant).

Pero también tuvo que hacer frente y salvar ciertas diferencias con aquellos de su especie que no compartían su estrategia y métodos. Muestra de ello fue el constante roce y enfrentamiento mantenido con Lydia, o la persecución a la que sometió a los miembros de la Quinta Columna, facción de los Visitantes liderada por Martin, contraria a la invasión y aniquilación de la especie humana.

Aparte de dejar alguna de las escenas más polémicas, cuando Mike Donovan comprueba la verdadera identidad de los Visitantes al ver a Diana tomar como alimento a una cobaya, hecho que provocó un impacto enorme en la audiencia, dando lugar a uno de los mayores hitos televisivos se recuerdan.

La idea de la serie V surge del productor Kenneth Johnson, y originariamente consistía en una miniserie basada en la resistencia francesa durante la invasión nazi en la Segunda guerra mundial, llevando por título Storm Warnings (Señales de tormenta). Proyecto del cual no mostraron gran interés las diferentes cadenas a las que fue presentado. Es entonces cuando Johnson da un giro radical a su proyecto mostrando una alegoría contra el nazismo a modo de invasión alienígena en lucha contra la Resistencia, que conformaban aquellos disidentes entre los humanos que no claudicaron ante las promesas y buenas intenciones de los Visitantes. Y, donde el personaje de Diana no era más que una adaptación ficticia del doctor nazi Joseph Mengele, quien manipulaba a los seres humanos para anular su voluntad y quien les sometía a abyectos experimentos anatómicos. Un cambio en el proyecto original, que si convenció a los directivos de la NBC, ya que les recordaba a la saga Star Wars.

Cabecera serie V.

En principio, fueron dos miniseries las que se realizaron y sobre las cuales Johnson  tuvo prácticamente todo el control a pesar de ciertas imposiciones de la cadena NBC, básicamente de orden presupuestario, y que se hizo notar especialmente en la segunda miniserie. La primera miniserie V the visitors, contaba con dos capítulos de noventa minutos cada uno y la segunda V the final batle, con tres episodios de noventa minutos cada uno. Posteriormente se hizo una serie regular V the serie, contando con diecinueve capítulos de cuarenta y cinco minutos cada uno, y sobre la cual Johnson ya no tuvo implicación alguna, lo cual se puso de manifiesto al carecer del mas mínimo trasfondo histórico en referencia al nazismo a diferencia de las dos primeras entregas. Muestra de ello, ya no se hacía mención alguna a todos aquellos que lucharon a favor de la Resistencia al final de cada capítulo, incluso se llegaron a mostar  ciertas incoherencias, cuyo fin primordial era ir destinada al mero divertimento de sus seguidores más fervorosos. Si bien la serie V comenzó sus emisiones en EE.UU a partir de 1983, a España no llegaría hasta 1985, y de la que se tomó todo el material proveniente de EE.UU, de tal forma que las miniseries se convirtieron en capítulos de cuarenta y cinco minutos sumándose a los diecinueve capítulos de la serie propiamente dicha, resultando al final un total de veintinueve capítulos. Hace un par de años aún ha sido repuesta, y con notable éxito. Una serie que ha conseguido perdurar gracias a que fue una serie adelantada a su tiempo y de la cual bebieron muchas otras.

Jane Badler comenzó su carrera profesional como modelo, llegando a ser Miss New Hampshire en 1972. Al año siguiente compitió para proclamarse Miss América, que al final no consigue. Su carrera como actriz prácticamente se desarrolló en televisión, comenzando en 1977, con el serial One life to live en el que permaneció hasta 1983. También colaboró con un destacado papel en la serie The Doctors.

En 1983 saltó a la fama como la  comandante Diana en la serie V, en la que permanece como uno de sus estrellas principales hasta la finalización en 1985 y por la que conseguirá el merecimiento de estar entre las veinticinco leyendas de la ciencia ficción televisiva. Sin embargo, el peso de Diana en la serie V lejos de encasillarla le permitió seguir participando aunque fuese con papeles secundarios en destacadas series o producciones serie B. Así la pudimos ver en la  mítica Falcon Crest, durante la temporada 1986-87, interpretando a Meredith Braxton, mano derecha de Richard Channing (David Selvy), en la serie She wrote murder, así como en la serie de acción y aventuras The Highwayman.

Jane Badler en el personaje de Shannon Reed de la serie Mission Impossible.

En 1989 participa en una nueva adaptación de la serie Mission Impossible junto a Peter Graves, uno de los actores de la original, interpretando el papel de Shannon Reed. A principios de los 90 se muda a Australia donde se casó con el empresario Stephen Hains, con quien tuvo dos hijos. En este país continúa con su carrera participando en diferentes series como actriz invitada, la pudimos ver en Cluedo, Las nuevas aventuras de Flipper o La saga de los McGregor, The Lost World, Blue Heelers o la exitosa Neighbors en el papel de otra mala Diana Marshall, aparte de participar en varias obras de teatro y musicales.

Jane Badler (derecha imagen) en el pesonaje de Lucía en la película Lluvia de Otoño de José Ángel Rebolledo. Imagen cedida por la Filmoteca vasca (http://www.filmotecavasca.com/)

Un hecho a destacar es el vínculo de Jane Badler con nuestro país a través de un par de películas realizó a finales de los 80, tras el éxito de su personaje en la serie V. La primera película que rodó en España fue Lluvia de otoño 1988 del director José Ángel Rebolledo, donde se nos contaba la historia de un escritor sin éxito que se desespera ante el éxito como actriz de su mujer. Al año siguiente regresaría de nuevo para rodar la película Oro fino de José Antonio de la Loma, donde se narraba el enfrentamiento de dos familias vitivinícolas europeas a raíz de una acusación falsa de robo.

En 2010, intervino como actriz invitada en varios episodios de la segunda temporada de V second generation, dando vida a Diana, la madre de la visitante Anna (Morena Baccarin), que tras haber estado encerrada en una celda de la nave nodriza durante más de quince años aprovecha el momento de su liberación para vengarse de su hija. En esta ocasión se nos ofrece una Diana más paciente y maquiavélica. No cabe duda que su recuperación fue un guiño en toda regla a los fans más incondicionales de la serie V de los 80, a la vez se quiso fortalecer de alguna forma la segunda temporada de un remake que no ha conseguido el éxito del original.

Por último, señalar una faceta no tan conocida de Jane Badler, como es su pasión por la música. Y muestra de ello son los dos álbumes ha sacado hasta el momento. El primero en 2008, que lleva por título The devil has my double, y sirvió de banda sonora a la película Under the red moon, en la que también tuvo una participación. Ya en 2011 y al amparo de su banda Sir ha sacado un álbum que lleva por título Tears Again, con reminiscencias jazzísticas.

 

Aniversarios. 30 años de ‘Verano Azul’.

Con motivo del 30 aniversario de la primera emisión de la mítica serie Verano Azul. El ayuntamiento de Nerja ha programado una serie de actos conmemorativos en reconocimiento a Verano Azul, por el valor supuso para dicha localidad malagueña de cara su proyección turística tanto nacional como internacional. Actos que dieron comienzo el pasado 3 de septiembre dentro del Día del Turista, nombrando a Miguel Joven (Tito) Embajador Turístico de Nerja 2011 e imponiéndole el Escudo de Oro de Nerja. Para a continuación inaugurar una oficina de información turística centrada en Verano Azul y que pasará a ser atendida por el propio Miguel. Celebración que se completó este 11 de octubre, fecha en la que se emitió por primera vez Verano Azul allá por el año 1981, con la reunión de sus principales protagonistas salvo el desaparecido Antonio Ferrandis y el que fue director de la serie Antonio Mercero, afectado de alzheimer. El reencuentro de la pandilla y Julia tuvo como punto de partida el Paseo Balcón de Europa, donde se fotografiaron y unieron sus manos en un particular corro. Para luego subirse a una carroza, imitación de La Dorada de Chanquete, a la que siguieron decenas de ciclistas con la sintonía de la serie sonando de fondo, en un recorrido que les llevó por el centro de Nerja hasta llegar al parque de Verano Azul, donde se rindió un sentido homenaje a Antonio Ferandis, y al que se acompañó con una suelta de globos blancos. Para finalizar  en la playa de Burriana, donde todos los protagonistas han compartido un almuerzo en el merendero que regenta Ayo.

Los protagonistas de Verano Azul reunidos en Nerja con motivo del 30 aniversario de la primera emisión de la serie.

Secretos de rodaje de Verano Azul.

Coincidiendo con la efeméride por el 30 aniversario de la primera emisión de Verano Azul. Juanjo Sánchez Vila, que fue auxiliar de producción de la serie, cuenta algunas anécdotas en torno al comienzo y forma de rodaje de la misma.

Aunque Verano Azul comenzó a emitirse el 11 de octubre de 1981, su rodaje se inició dos años antes, en concreto el 21 de agosto de 1979, y el sistema de rodaje estaba organizado para grabar por escenarios sin seguir el orden cronológico de los guiones o capítulos. En su inicio sólo contaron con los guiones de diez capítulos de los diecinueve en total contó la serie. Y como quedaba medio verano se optó por las grabar las secuencias de playa dejando el resto para más adelante.

El hecho de que Verano Azul fuera una serie rodada casi toda en escenarios naturales, con un gran porcentaje de exteriores y sonido en directo, propició que las dificultades y situaciones curiosas se diesen con gran facilidad. Paso ahora a desgranar algunas y que he clasificado en tres apartados.

En torno a los personajes y equipo técnico…
 

En primer lugar, el personaje de Tito (Miguel Joven) surge de un casting improvisado en el momento que el titular, debido a su corta edad y  falta de experiencia, se ve impresionado por todo aquello teniendo que ser sustituido, y se opta por el hijo de una camarero del chiringuito donde rodaban. Por otro lado, los protagonistas principales de la serie, los chavales, Antonio Ferrandis y Julia permanecieron en Nerja durante los dieciséis meses duró el rodaje, finalizando este en diciembre de 1980. El resto de actores acudían a Nerja únicamente cuando les correspondía grabar su escena. El equipo técnico que también permaneció en Nerja durante los dieciséis meses de grabación se implicó hasta el punto con la localidad malagueña  y sus gentes, que crearon un equipo de fútbol, Verano Azul C.F., participando durante su estancia en la liga local, y cuyos encuentros se celebraban los sábados por la tarde durante el descanso de rodaje de la serie.

Equipo Verano Azul C.F.

En torno al lugar y condiciones ambientales…

La elección de Nerja como lugar de rodaje se debió, entre otras cosas, a que estadísticamente garantizaba un clima con más de trescientas días de sol al año y a que el tono algo oscuro de sus playas ayudaba a una mejor fotografía, pues evitaba la excesiva luminosidad que reflejaban las playas de arenas blancas.

Aún así las inclemencias del tiempo, ya fuese lluvia, niebla constituían un contratiempo importante para el equipo de grabación. De tal forma que se solucionaba con rodajes en interiores o en la cueva de Nerja, lo que se conoce como cover alternativo. Tal fue así, que estaba previsto la serie contase con veinte capítulos, al final resultaron diecinueve al descartar definitivamente el capítulo de La excursión, que coincidía en exteriores básicamente, pero por temas de climatológicos y de permisos se fue postergando hasta el punto que ya no quedaban días disponibles y se habían agotado  todos los cover alternativos.

Efecto lluvia provocada sobre la casa de Julia.

Aparte de las inclemencias del tiempo, tuvieron que salir al paso de las dificultades encontraron sobre el terreno a la hora de tener que desplazar los vehículos y material de rodaje por zonas escarpadas, caminos estrechos, como les ocurrió en la Cueva del Gato Verde o Cala Chica. O incluso hacer frente a los ruidos que distorsionaban el sonido ambiente en directo de rodaje.

Otras curiosidades fueron la utilización por parte del equipo técnico de las sandalias cangrejeras para poder moverse con facilidad por la arena de la playa sin quemar los pies o lastimarse con pequeñas piedras. Así como la grabación de las escenas de remojo en la playa se reservaban para el final, para evitar pérdidas de tiempo a la hora de tener que secar el pelo de los protagonistas.

En torno a ciertos emblemas de la serie…

Cabe señalar, que La Dorada no era un barco, si no un decorado que se construyó en los estudios de Prado del Rey por carpinteros y pintores de TVE. Al final lo que quedó como recuerdo en Nerja fue una réplica de La Dorada.

El cementerio, donde fue enterrado Chanquete, fue creado para la ocasión y no fue en Nerja si no en Almuñécar, en el conocido Peñón del Santo, que sirve como mirador. Y entre las lápidas figuraban en el cementerio ficticio se optó por poner nombres de los técnicos de la serie.

Por último, decir que el acordeón de Chanquete no sonaba y los chicos durante la sintonía sus silbidos eran mudos, los sonidos de ambos se grabaron a posteriori.

 

Inolvidables. Las hermanas Hurtado, ‘esas que ustedes saben…’.

Si nos referimos a las hermanas Hurtado, no podemos dejar de relacionar con Un, dos, tres… responda otra vez. Programa en el que consiguieron enorme popularidad gracias al papel de Tacañonas. Unos personajes que parecían sacados de otra época pero que encajaron a la perfección en la mecánica del concurso ideado por Chicho Ibáñez Serrador. Y a pesar del carácter negativo de sus personajes consiguieron ganarse el cariño, respeto y admiración de millones de telespectadores cautivados por su humor ingenioso, irónico, un tanto provocador y mordaz que las llevó a convertirse en uno de los personajes imprescindible y de mayor permanencia dentro del concurso, además de únicas e irrepetibles en la historia de nuestra televisión.

Las Tacañonas aparecieron por primera vez, el 20 de agosto de 1982, en la tercera etapa del concurso, como nietas de don Cicuta y provenientes del Tacañón del Todo. Se caracterizaban por su avaricia, puritanismo y venganza hacia los concursantes. Por un lado, estaba la Viuda de Poco (Paloma), erigiéndose en representación de las tres Tacañonas, era la más avariciosa, siendo frecuentes sus continuos reproches a Mayra sobre los dispendios del programa, aparte el nerviosismo le producía cada vez que las secretarias accionaban la máquina que daba la cantidad por la que se pagarían las respuestas durante la tanda de preguntas; de otro, estaba Mari Puri (Fernanda), muy recatada, se escandalizaba por casi todo, especialmente por los insinuantes escotes y vestimentas lucían las secretarias.

Primera aparición de Las Tacañonas en Un, dos, tres…responda otra vez (20 de agosto de 1982).

En su desprecio hacia los concursantes, y que mostraban desde el comienzo de la tanda de preguntas, se afanaban en conseguir que los mismos diesen el menor número de respuestas, y así ganasen el menor dinero posible. Para ello, su tarea consistía, por un lado, en controlar el tiempo, sirviéndose de un reloj con un sonido característico que iba marcando el paso de los segundos dados para responder los concursantes, y al que ponía fin la Viuda de poco haciendo sonar una campana a la voz de ¡campana y se acabó!. Y de otro, en el que destacaba especialmente la Seño (Teresa), era el estar atenta a las equivocaciones en las respuestas daban los concursantes interrumpiendo a través del tintineo de una campanilla que accionaba para pasar a  explicarles en forma de rima el fallo habían cometido, y si no tenía respuesta la Viuda de poco invocaba la voz de los Supertacañones, cuadrándose las tres con la mano en el pecho ante su explicación.

Las Tacañonas invocando la voz de los Supertacañones.

Pero la venganza hacia los concursantes no terminaba en la tanda de preguntas, a partir de la cuarta temporada, durante la subasta, en ciertas ocasiones las Tacañonas hacían acto de presencia sometiendo a los propios concursantes a una serie de pruebas con tal de conseguir dejarlos en el mayor de los ridículos y bastante perturbados para poder llevar con acierto la subasta.

Actuación de Las Hurtado en la subasta del programa dedicado a los comics (6 de julio de 1987).

Aunque las recordemos siempre juntas, las hermanas Paloma, Teresa y Fernanda Hurtado, se iniciaron profesionalmente por separado participando en teatro, cine o televisión. En plena coincidencia con la época del destape las lleva a replantearse su carrera profesional, ante la falta de ofertas reciben de productores y directores al no querer claudicar ha tener que desnudarse para conseguir papeles y así poder trabajar. En esto que se arman de valor y deciden crear en 1979 el grupo cómico musical Las Hurtado, resultó llamativo, aparte que no había precedentes en nuestro país. Sin embargo, sus comienzos no fueron fáciles, a pesar de contar siempre con el apoyo de amigos y familia, en particular, de su madre la gran actriz Mary Carrillo y su padre el director teatral Diego Hurtado, se vieron obligadas a compaginar con otros trabajos para poder ir costeando sus espectáculos. Pero, gracias a su atrevimiento, confianza y respeto se profesaban entre ellas, aparte de su talento para lo cómico, siendo capaces al mismo tiempo que interpretar, cantar y bailar, hizo que fueran consiguiendo gran éxito en la sala madrileña Nueva Romana por la que pasaron su espectáculo El Show de las Hurtado.

Las Hurtado no tardaron en pasar a formar parte del imaginario de personajes de Ibáñez Serrador de su Un, dos, tres…responda otra vez, una vez que ya se habían dado a conocer al gran público en programas de televisión como Aplauso, al que llevaron algunas de sus actuaciones que formaban parte del espectáculo El show de las Hurtado, así como haber protagonizado la película de Javier Aguirre, En busca del huevo perdido 1982.

Actuación de Las Hurtado en Aplauso 1980.

Chicho Ibáñez Serrador aunque ya las conocía, pues Paloma y Teresa habían trabajado con él en un par de ocasiones, decide ver en directo el grupo cómico que las tres habían formado, y le debió gustar que no duda en contratarlas para Un, dos, tres… responda otra vez, una vez que uno de los componentes de Martes y Trece renuncia a presentar la tercera etapa del programa. Esto lleva a Chicho a cambiar de planes y decide dejar la presentación en manos enteramente de mujeres, convirtiéndose en uno de los pioneros en hacerlo.

Mayra Gómez Kemp junto a las hermanas Hurtado.

Fue un gran acierto, pues difícilmente se puede concebir Un, dos, tres… sin la presencia de Mayra y que no decir de las Tacañonas. Estas últimas hasta doce años permanecieron en el programa. Las hermanas Hurtado achacan su éxito, en parte, a que ellas siempre tuvieron claro que había que saber aceptar en todo momento los caprichos de Chicho, y además de obedecerle, no había que olvidar que por encima de todo había que estar al servicio del programa, pues ya podías ser muy guapa y con talento pero si no tenías claro lo anterior, acabarías fuera del programa más pronto que tarde.

Las Hurtado interpretando el tema Hala vamos, hala venimos.

Las Hurtado sin duda que conocieron esa regla de oro y cumplieron siempre a pesar de ciertas “fechorías” les hizo Chicho, cuando decide no renovarlas para la cuarta temporada del programa, en un intento por seguir el ejemplo de Un, dos, tres alemán o holandés donde no existía la figura de las Tacañonas, planeando poner en su lugar a una nueva azafata entrada en años, haciéndose llamar, Eugenia Enchufols (Eugenia Roca), pero no le convence y vuelve a sus Tacañonas. Estas sin rechistar aceptan poniendo como condición, les permita participar en la subasta y es cuando ponen de moda el Hala vamos, hala venimos, y debido a su éxito llegó a convertirse en single, además de formar parte del disco El Show del Un, dos, tres se sacó durante la cuarta temporada del programa. O, cuando en los 90, en un nuevo intento por adaptar la figura de las Tacañonas a los nuevos tiempos, decide que Las Hurtado pasarían a ser Las Derrochonas, sobrinas de Las Tacañonas, cuyo objetivo no era otro que malgastar todo el dinero habían ahorrado sus tías, permaneciendo dos temporadas, hasta que en 1993 Chicho decide volver recuperar a Las Tacañonas.

Primera aparición de Las Derrochonas en Un, dos, tres…responda otra vez (2 de octubre de 1992).

A punto de comenzar la novena temporada del concurso. Paloma, la hermana mayor de las Hurtado, en una desafortunada tarde de octubre de 1993,  recibe un balazo en la cara mientras iba paseando por la calle, al disparársele fortuitamente el arma a un policía. Esto trastoca los planes de Chicho Ibáñez Serrador. Si bien decide contar con Teresa y Fernanda, añade dos nuevos personajes procedentes de Tacañón del Todo: la tía Virtudes (Mercé Comes) y la tía María Purificación (Vicky Plana). Ambas provenían de la compañía teatral La Cubana. Paloma regresaría al programa en enero de 1994.

Regreso tras el accidente de Paloma Hurtado a Un, dos, tres… responda otra vez.

Tras finalizar Un, dos, tres… las hermanas Hurtado prácticamente también ponen fin a su trayectoria como trío artístico, en gran medida favorecido por el hecho de que Paloma decide trasladarse a vivir a EE.UU. una vez que contrae matrimonio con un norteamericano. Teresa y Fernanda van reduciendo paulatinamente sus apariciones públicas, apareciendo únicamente de forma ocasional en algunas series de televisión. La enfermedad padecen sus padres hace que se centren en el cuidado de los mismos hasta su muerte.

Mary Carrillo junto a sus hijas Paloma, Fernanda y Teresa Hurtado.

En la actualidad, las gemelas Fernanda y Teresa Hurtado se han embarcado con notable éxito en un nuevo proyecto en el que conjugan humor, arte y complicidad del público a través de unas charlas concierto combinado con una tendencia artística conocida como Sindoi Life (vida de gemelas) que las ha llevado a exponer sus obras en reconocidas galerías tanto españolas como internacionales, es el caso de la prestigiosa Galería Schubert de Milán.

 

Inolvidables. Verónica Mengod, la chica ‘pelipetirroja’ de El Kiosco.

Durante los 80, la Televisión vivió su época dorada en lo que a programación infantil se refiere, pues la oferta fue de lo más variada y completa a pesar de contar con sólo dos cadenas nacionales y unas autonómicas incipientes. Una época en la que los programas infantiles estaban en boga y constituían todo un referente para los más pequeños. Fuimos muchos los que crecimos viendo a media tarde nada más de salir del colegio muchos de estos programas que hacían de nuestras delicias y que albergaban a nuestros ídolos infantiles de entonces. Hoy me quiero fijar en uno muy particular para quien escribe, El Kiosco, y a quien fue su presentadora, Verónica Mengod, dedicando así, este Inolvidable.

Cabecera y sintonía del programa El Kiosco.

El Kiosco vino a suceder al mítico programa infantil Dabadabadá, y al igual que este contaba con el mismo director Ramón Pradera, emitiéndose en TVE1 desde 1984 a 1987 por las tardes, primero de lunes a jueves de sólo media hora para pasar a emitirse únicamente los jueves ya con una hora de duración.

La parte novedosa de El Kiosco estaba en su estética moderna y colorista y en su presentadora, una atractiva y joven pelirroja de 17 años, Verónica Mengod a la que acompañaba un nuevo muñeco de la factoría de marionetas de Jim Herson, Pepe Soplillo, creado en esta ocasión en exclusiva para TVE, y al que daría vida con su voz peculiar uno de los actores de mayor recorrido televisivo, Pepe Carabias.

Verónica Mengod y Pepe Soplillo en El Kiosco.

Pepe Soplillo era todo un personaje, caracterizado por su pequeña nariz y pecosas mejillas aparte de sus marcadas orejas de soplillo, vestía una gorra y camiseta azul con las iniciales “PP”, era de lo más travieso, holgazán, quejica y caprichoso pero Verónica conseguía sacarle su parte más tierna y bondadosa al apretar su morro, resultando de lo más entrañable. El tándem Verónica y Pepe Soplillo fue el mayor acierto del programa, enseguida consiguen el cariño y admiración de los más pequeños ganándose así la consideración de mitos infantiles, y quedando para la posteridad expresiones, como “pelipetirroja” que era como llamaba Pepe Soplillo a Verónica, o “tienes las orejas de pepe soplillo”.

El Kiosco cumplió con el objetivo se había propuesto TVE en lo que a la programación infantil se refiere, que era entretener formando, y ello fue posible gracias a la variedad de contenidos del programa marcado por un trasfondo educativo a la vez que se incitaba a desarrollar ciertas habilidades entre los más pequeños. Aparte, el equipo del programa estaba conformado por el dibujante José Ramón Sánchez, muy conocido por el público infantil de su etapa en Sabadabadá, el cómico argentino Joe Rigoli  que se encargó de un concurso en el que había que adivinar refranes letra a letra sirviéndose para ello de una ruleta, o un jovencísimo Alberto Closas Jr. que trataba de despertar el interés de los niños por la ciencia en una sección en la que ponía a prueba fórmulas y experimentos.

Verónica Mengod cantando la sintonía principal de El Kiosco.

La música también fue una parte fundamental de El Kiosco con el ballet de Víctor Ullate y los Baby Discos, aquellos minivideoclips que versionaban los éxitos del momento. El Kiosco contó con números artísticos, poemas de Joaquín Díaz, alguna tira animada y la interpretación del tema principal por la propia presentadora. El Kiosco se realizó desde el Estudio 1 de Prado del Rey, aún así contó con algunos especiales hechos en exteriores, destacar el que se llevó a cabo desde las Torres Gemelas de Nueva York.

Verónica Mengod es hija del compositor Julio Mengod, muy conocido por sus trabajos  musicales para programas míticos de TVE, entre los que se encuentra el  propio El Kiosco. Verónica, de pequeña, su vocación siempre fue ser actriz, y vio que la televisión podría ser su mejor escaparate y así poder demostrar sus habilidades artísticas. Con la ayuda inestimable de su padre que la ponía al corriente de las pruebas de selección para diferentes programas tenían lugar en TVE. Se presentó primero para un programa de corte informativo de la por entonces todavía UHF (actual La 2), llamado Nosotros, no resultando seleccionada. Después surge la oportunidad de El Kiosco, en donde encajaba a la perfección por el perfil de presentadora buscaban, que era el de una chica joven, alta, guapa, que supiese hablar claro, además de saber cantar y bailar. Con el fin de evitar el posible enchufismo se presentó a las pruebas con un nombre falso, resultando elegida al final, viendo así cumplido uno de los sueños tenía desde los cinco años, que era poder cantar y bailar. Y a igual que Momo, aquella niña que tenía muchos amigos, y que dio nombre a una de las novelas de Michael Ende, siendo uno de los personajes favoritos de las lecturas de infancia de la propia Verónica, no sólo consiguió gracias a El Kiosco la amistad de cientos de miles de niños, también se convirtió en uno de los ídolos infantiles de los 80.

Tras un breve paso por el magacine matinal Por la mañana de Jesús Hermida participa en el concurso el Precio Justo acompañando a Joaquín Prat en las labores de presentación como “chica del ordenador” entre 1988-90. Ya en 1990 tendría la oportunidad de presentar Aventura 92 con Miguel de la Cuadra Salcedo, y en 1992 el concurso Banesto 92, la olimpiada

Verónica Mengod en el personaje de Paloma junto a Carlos Morote en el de Cristóbal en la serie ¡Ala...Dina!.

Tras pasar tres años estudiando Arte dramático debuta como actriz en 1998 en la telecomedia La casa de los líos de Antena 3 en el papel de  una experta jugadora con pasado oscuro que Arturo Valdés (Arturo Fernández) contrata como croupier para el casino que decide montar después del fracaso de su tienda. A esta serie siguieron otras entre las que cabe destacar Señor Alcalde 1998 en Telecinco, ¡Ala… Dina! 2001, Paraíso o la telenovela de sobremesa Luna negra 2003, estas últimas en TVE. En 2004, retoma su faceta de presentadora sustituyendo a Belinda Washington en el espacio de TVE Padres en apuros, en el que se mantiene hasta 2005. Ya en 2006 participó como concursante en el concurso de patinaje sobre hielo de Telecinco Desafío bajo cero.

Y a todo esto añadir su trabajo como modelo publicitaria y el haber realizado alguna que otra película, siendo la última de 2009, The sindone. Sin olvidar su faceta de madre que siempre ha tenido como prioridad en su vida, así como, su incursión en el mundo de los negocios dedicándose a la comercialización de cruceros de lujo por las islas Maldivas.

Para finalizar, me quedo con la frase encabezaba el tema principal de El Kiosco, donde se nos invitaba a tener un sentido alegre y optimista ante la vida:

Si tus cosas no van muy bien, no te apures, alégrate, todo tiene solución...

 

Presentación Un paseo por nuestra Televisión.

Hola tuteleros quiero comenzar presentándoos mi nuevo blog, que en realidad viene a ser la continuación de mi anterior La Televisión con acento, pero por el hecho de cambiar de ubicación me he propuesto al menos estrenar con un nuevo nombre. He decidido se llame Un paseo por nuestra Televisión, y ofrecerá al igual que el anterior, una visión particular de nuestra Televisión pública, tocando pasado y presente, siempre con sentido crítico y constructivo, y por supuesto sin dejar de descubrir y poder sorprenderos. Espero os guste, serán bien recibidos vuestros comentarios y sugerencias.

Somos lo que hemos visto.