Una historia que combina acción, aventura, intriga, romance y elementos característicos del western; un equipo técnico y creativo que ha sido responsable de grandes éxitos de la televisión; espectaculares escenarios en plató y localizaciones en exteriores y un reparto que despliega ante la cámara talento y atractivo son los principales avales de “Tierra de lobos”, nueva serie que Telecinco ha comenzado a grabar esta semana con Álex García y Junio Valverde en sus papeles protagonistas.

Manuel Villanueva, director general de Contenidos de Telecinco, ha afirmado que “Tierra de lobos’ es la gran apuesta de Telecinco para el otoño, una gran producción en la que hemos puesto mucha alma y también muchos medios. Va a ser una serie de muy bella factura, con todos los ingredientes necesarios para no defraudar a los espectadores”.

Los actores Juan Fernández, Antonio Velázquez, María Castro, Adriana Torrebejano, Dafne Fernández, Nicolás Coronado, Jordi Rico, Eva Pedraza, Mamen Duch y la debutante Silvia Alonso, entre otros, completan el reparto de la serie.

“Tierra de lobos”, producida por Telecinco en colaboración con Multipark Ficción, está ambientada en la España de finales del siglo XIX y recoge las aventuras de los hermanos Bravo, dos forajidos huidos de la justicia que luchan por comenzar una nueva vida en su tierra natal.

Un acreditado equipo creativo

La creación, el desarrollo y la puesta en escena de “Tierra de lobos” están a cargo de reconocidos profesionales del sector televisivo, como Juan Carlos Cueto y Rocío Martínez Llano, al frente del guión y la producción ejecutiva; Marcelo Pacheco en la dirección de Arte; Federico Jusid a cargo de la música y Pepe Reyes al frente del vestuario, entre otros profesionales de primer nivel. Además, Jorge Torregrossa se hará cargo de la dirección del primer capítulo.

“Tierra de lobos” cuenta con un gran despliegue de medios técnicos y artísticos: 1.500 m2 de decorados construidos; numerosas secuencias rodadas en escenarios exteriores; animales y armas para las escenas de acción; arquitectura, decoración, vestuario y atrezzo que reproducen las tendencias de la época al mínimo detalle y una grandiosa ambientación musical interpretada por dos orquestas sinfónicas internacionales son algunos de los elementos que dotarán a la serie de la riqueza visual, el ambiente colorista, las reminiscencias culturales y la verosimilitud que requieren las grandes producciones de época.

Además, los actores de “Tierra de lobos” han estado trabajando antes del inicio del rodaje para preparar sus respectivos personajes con clases de hípica e instrucción en el manejo de las armas y coreografiando las escenas de acción, que en muchas ocasiones requerirán de la participación de especialistas.

Álex García y Junio Valverde hablan de sus personajes

Álex García ha comentado algunas de las facetas de su personaje, César Bravo: “El atraco fallido tras el cual mi personaje se ve obligado a regresar a su tierra va a perseguirle a lo largo de toda la temporada. De los dos hermanos, César es la cabeza pensante, el que intenta tomar el camino recto en cada ocasión y el que siempre está tratando de meter a su hermano en vereda. Esto no siempre le resultará sencillo, ya que él mismo ha tenido una vida difícil, con muchas zonas oscuras y baches que superar para poder sobrevivir”.

Junio Valverde ha descrito de esta manera a Román Bravo, su personaje en “Tierra de Lobos”: “Es el pequeño de los Bravo, un joven un tanto irresponsable que salta a la primera y actúa sin pensar mucho en las consecuencias de sus actos. Es un papel muy bonito porque tiene un aire un tanto alocado y gamberro, lo que resulta muy interesante en un personaje de aquella época”.

El punto de partida de “Tierra de lobos”

1875. Los hermanos César Bravo (Álex García) y Román Bravo (Junio Valverde) regresan a la tierra que les vio nacer tras huir de un atraco frustrado en Portugal en el que han muerto todos sus compinches. Todo lo que allí tienen es la finca La Quebrada y la destartalada cabaña en la que crecieron, únicos recursos a su disposición para romper con su pasado y empezar una nueva vida.

Sin embargo, las buenas intenciones de los hermanos Bravo se ven obstaculizadas por el señor Lobo (Juan Fernández), el terrateniente local, un hombre duro y poderoso que maneja a su antojo los designios de la empobrecida gente del pueblo y que ve en los forasteros una amenaza para el mantenimiento de su oligarquía. Lobo es viudo y vive con sus hijas Almudena (Silvia Alonso), Isabel (Adriana Torrebejano), Nieves (Dafne Fernández) y Rosa (Carla Díaz), cuatro jóvenes muy distintas a las que trata con una mezcla de autoridad y paternalismo.

Lobo y sus secuaces, encabezados por Aníbal, su capataz (Antonio Velázquez), intentarán por todos los medios que los dos forasteros se marchen, pero no podrá impedir que surja el amor entre una de sus hijas y el mayor de los forajidos, pese a que la joven está comprometida con Félix, el médico local (Nicolás Coronado).

La subsistencia de los hermanos Bravo parece un reto imposible: Lobo les detesta y en el pueblo nadie, salvo Elena (María Castro), les apoya. Sin embargo todo cambia con la aparición de Jean Marie Raymond (Jordi Rico), un extravagante personaje llegado de Suiza que les convence de que su terreno esconde un manantial de agua medicinal con el que podrían ganar mucho dinero. Los Bravo deciden entonces quedarse y luchar por lo que es suyo, una lucha en la que tendrán que enfrentarse a la hostilidad del entorno y en la que descubrirán oscuros secretos sobre el pueblo, sus gentes y su propia historia que permanecían enterrados en la memoria colectiva de Tierra de Lobos.