Participar en largas jornadas de trabajo mientras aprenden los rudimentos de las actividades agrícolas y ganaderas, desplegar sus armas de seducción para conquistar a sus respectivos granjeros o ganarse a su familia y amigos haciendo gala de su simpatía y encanto son los distintos métodos que pondrán en marcha las aspirantes a granjeras, en la nueva entrega de “Granjero busca esposa”.
Sin embargo, las grandes dificultades para adaptarse a la vida campestre, la dureza de las labores ganaderas y la soledad son algunos de los obstáculos que tendrán que sortear las chicas mientras tratan de enamorar a los granjeros.
Cuatro días de trashumancia recorriendo 80 kilómetros con 2.000 ovejas a su cargo serán afrontados de manera distinta por las aspirantes a granjeras del navarro: el desánimo de Vanesa contrastará con la ilusión de Cristina por conocer mejor al navarro durante la larga caminata. Entretanto, los habitantes de la localidad cántabra de Castañeda serán testigos de la indignación de Rebeca debido a la falta de atención que le dispensa Jonathan, que ha decido no tomar partido hasta la llegada de su cibernovia.
Mientras los problemas de adaptación comienzan a hacer mella en Yésica, un secreto de Teresa podría hacer peligrar su futuro junto a Román en Mota del Campo. En el municipio de Ludeña, recorrer senderos embarrados por los montes asturianos llevará a Vanesa y Eva a valorar los rigores de la labor cotidiana de Melendi.
Pasar más tiempo junto a Luis es el anhelo que comparten Maica y Arantxa en Casarabonela, dado que las tareas ecuestres obligan al malagueño a ausentarse de la finca buena parte del día. Además, el carácter impetuoso de Eloísa comienza a agobiar a César, situación que propiciará un mayor acercamiento entre el palentino y Gloria.
