- Adela Úcar probará suerte con el bingo, el póker, la ruleta y las apuestas en las carreras de caballos
¿Qué se siente al apostar? ¿Qué puede suponer ganar o perder una partida? ¿Qué pasa si juegas todos los días? Adela Úcar ha buscado respuesta a ésta y otras muchas preguntas relacionadas con el mundo del juego y las apuestas en la nueva entrega de “21 días” que Cuatro emitirá el lunes, a partir de las 00:00 horas.
La periodista ha vivido “21 días en la piel de un jugador” para conocer las sensaciones y los peligros asociados al juego y aprender a apostar y a enfrentarse cara a cara con la victoria o la derrota en compañía de personas habituales de este mundo.
Antes de empezar a jugar, Adela Úcar acude a la consulta de la psicóloga Susana Jiménez para saber qué le puede suponer a la periodista jugar sin límite durante 21 días. Según afirma Susana, “es una experiencia que no es inocua. Tiene un riesgo porque el juego puede ser un entretenimiento, pero también se puede convertir en una conducta potencialmente adictiva”, explica.
El juego como afición y entretenimiento
Adrián García es chef del conocido restaurante Viridiana de Madrid. Amante de la cocina y la literatura, tiene otra gran pasión: las carreras de caballos. “Por la cocina vivo y por los caballos muero”, afirma. Mientras elabora exquisitos platos sigue por televisión las carreras de caballos de cualquier hipódromo del mundo y hace sus apuestas por teléfono.
Para Adrián, lo mejor del juego es disfrutar de ese momento incierto y decisivo donde todo puede ocurrir y donde se cruzan los sentimientos de éxito y fracaso: “En un trabajo tan absorbente como el de la cocina, donde uno se pasa los días y buena parte de las noches, cuando llegas al hipódromo y sientes el olor del césped y el ambiente distendido, uno tiene que implicarse y jugar con la cabeza, con sensatez. Yo ahí resucito, rejuvenezco”, comenta.
Con él, Adela se introduce en el mundo de las carreras de caballos y juntos acuden al Hipódromo de Dos Hermanas en Sevilla para mostrar cómo la euforia y la adrenalina se apoderan de los aficionados en cada carrera.
Profesión: jugadora de póker
Paquita juega al póker de manera profesional. Más conocida como “Perla Negra”, esta mallorquina de 34 años acude al casino casi a diario. Su físico imponente y su arrolladora personalidad hacen que pocos rivales se le resistan, pero ha sido la disciplina lo que le ha hecho ser una maestra de la baraja.
La periodista le acompaña en una noche en el casino de Palma de Mallorca y Paquita le aconseja que no dé muestras de alegría o enfado cuando gane o pierda para no molestar al resto de jugadores. Al terminar la partida llega el mejor momento del día para “Perla Negra”: volver a casa con su hija. “Yo firmaría por poder dedicarme a esto toda la vida, lo llevo en la sangre”, asegura. Pero el juego tiene otra cara más inestable y peligrosa: la noche siguiente, después de haber jugado durante nueve horas seguidas, Paquita regresa a casa después de haber perdido una importante suma.
El juego en los salones de bingo
Adela Úcar también conoce a Lola, su hermana Cocha y su amiga Conchita, tres mujeres que se confiesan “bingueras” hasta la médula y reconocen que encuentran en el bingo una vía de escape a los problemas del día a día: se emocionan, se ríen y pasan el rato. Su único límite es el estrecho margen que les dejan sus pensiones.
Gracias a ellas, la periodista conoce todo un mundo de supersticiones y manías: van a una santera, hacen acopio de todo tipo de amuletos y viven con gran expectación cada número que borran en sus cartones. “En el bingo el tiempo pasa sin que te des cuenta. No es como cuando compras un boleto de lotería con el que tienes que esperar un día, dos o hasta una semana para saber si te ha tocado o no. Cuando estás jugando te dan el cartón y al minuto sabes si te ha tocado o no y si no te ha tocado quieres otro y luego otro. Es muchísimo más difícil controlar el impulso que con otros juegos. Estoy segura de que si hubiese tenido más dinero me lo habría gastado todo”, dice Adela sorprendida.
Además, la periodista entra en contacto con Mercedes, una mujer de 61 años sin hijos y sin familia en la ciudad, asidua a los salones recreativos del centro de Madrid. Mercedes asegura que “jugar y apostar es emocionante”, pero no utiliza la tarjeta de crédito para poder controlar el dinero que se gasta.
Adela participa en un torneo del “Estrellas Póker Tour”
Para experimentar en primera persona las sensaciones del juego, Adela participa en uno de los torneos del “Estrellas Póker Tour”, el mayor circuito nacional de póker que actualmente se desarrolla en España. En esta competición se enfrenta a 130 jugadores profesionales y resulta ser una de las sorpresas de la noche: “Durante mi experiencia destacaría la capacidad de absorción que tiene una forma de vida que está vinculada al juego. Cuando dedicas tanto tiempo a esto te absorbe poco a poco” explica la periodista, que también destaca “el constante fluir de emociones que proporciona el juego, es asombroso”.