Los creadores de “Glee” Ryan Murphy y Brad Falchuk reúnen en esta producción dramática a destacados actores estadounidenses como Dyland McDermont (“El abogado”), Connie Britton (“Friday Night Lights”), Frances Conroy o Alexandra Brekenridge (“Dawson crece”) para ofrecer un original retrato de los clásicos del terror aportando grandes dosis de misterio.
“American Horror Story” (martes 27 a las 23:15 horas) arranca con la decisión del matrimonio Harmon ‐Ben y Vivien‐ de dejar atrás la ciudad de Boston para mudarse junto a su hija Violet a Los Ángeles. Con el objetivo de dejar atrás los problemas del pasado y salvar su que no estarán solos. La presencia espiritual de sus anteriores dueños impedirá a los Harmon llevar una apacible vida en su nueva residencia, por lo que su estancia en ella despertará su curiosidad e inquietud.
Un matrimonio y su hija adolescente parecen formar la familia ideal, pero bajo esa fachada de perfección los Harmon ocultan errores personales e importantes problemas familiares: Ben Harmon, psiquiatra, a quien da vida Dylan McDermott (“El abogado”, “En la línea de fuego”); Vivien, esposa y madre a quien el destino decide jugarle una mala pasada, papel interpretado por Connie Briton (“Friday Night Lights”, “El ala oeste de la Casa Blanca”); y Violet, joven con tendencias suicidas que atraviesa una turbia adolescencia, personaje encarnado por Taissa Farmiga (“Higher Ground”).
Su vida se verá continuamente alterada por la presencia de intrigantes personajes, como Constance (Jessica Lange), enigmática vecina que consigue despertar odios viscerales al tiempo que se muestra encantadora; Moira, una extraña ama de llaves con una doble apariencia -la de una mujer anciana (Frances Conroy) y una seductora doncella solo visible a los ojos de Ben (Alexandra Breckenridge)-, Tate Langdon (Evan Peters), paciente esquizofrénico de Ben y amigo de Violet; Larry Harvey (Denis O’Hare), un misterioso vecino con la cara desfigurada que trata de advertir a la familia Harmon de los peligros que encierra la casa; y Addie (Jamie Brewer), la hija discapacitada de Constance.
Los Harmon, al igual que los anteriores propietarios de la vivienda, ignoran que su futuro y destino están irremediablemente ligados al misterioso inmueble, una fabulosa mansión construida en 1922 en la que ha enraizado el mal. Las inquietudes, secretos y terrores de cada uno de sus dueños han culminado en misteriosas desapariciones, repentinas muertes y situaciones inexplicables, dramáticos sucesos que han contribuido a dotar de vida propia a la casa y a formar parte de su oscura historia.