Sin dinero para nuevos programas. La crisis económica está convirtiendo el 2012 en el año más difícil para TVE. Con la mirada puesta en el cumplimiento del objetivo de déficit, el Ejecutivo de Mariano Rajoy aprobó un recorte de 200 millones de euros para la corporación pública, una cantidad que supone aproximadamente un 20% del presupuesto total de la cadena, de unos 1.000 millones de euros anuales.
Para esquivar la cancelación de una quinta parte del presupuesto con el que la dirección de la cadena contaba para afrontar este año, TVE ha comenzado a apostar por la producción de programas bajo una fórmula apenas explotada tras la retirada de la publicidad en la cadena pública: el patrocinio cultural.
‘Saber y ganar’, el veterano concurso que desde hace quince años presenta con éxito Jordi Hurtado en La 2, fue el primero en explotar esta fórmula. Más tarde se han sumado otros como ‘Españoles en el mundo’, que ha incorporado un patrocinador para sacar adelante su quinta temporada, o los recientemente estrenados ‘Conectado España’ y ‘La nube’, que han nacido de la mano de dos compañías de telecomunicaciones.
Es la fórmula que marcará la programación de la cadena en lo que resta de año. El último en utilizarla ‘Conectando España’, un nuevo programa que busca retratar el lado más moderno y tecnológico de la España rural.
No son los únicos programas que se están adaptando para esquivar los recortes. ‘La mañana de La 1’ ya vio peligrar su continuidad hace unos meses. Se mudó a un plató más pequeño y redujo el sueldo de su presentadora. “Toca apretarse el cinturón”, aseguró entonces Mariló Montero. Además, el espacio cambió el público del plató por música en directo: “Es una solución rentable para TVE. La música genera ingresos”, explicaba una portavoz de la cadena.
No tira la toalla
Con un presidente recién nombrado y en año olímpico, la cadena afronta la retransmisión de las pruebas deportivas de las Olimpiadas de Londres 2012. En total, TVE tiene comprometidos este año 239,9 millones de euros a la compra de producción ajena y otros derechos. La mayor inversión se la llevan los eventos deportivos, como la Champions League o los encuentros de la selección española (169,17 millones de euros). La adquisición de cine extranjero supone un gasto de 46,5 millones y las series 20,4. Sacar adelante las parrillas de Clan y el Canal Internacional cuestan 3,7 millones y los derechos para La 2 se llevan un total de 205.095 euros.
Pese a todo, Televisión Española no parece estar dispuesta a tirar la toalla y no renunciará a seguir estrenando programas. O al menos, a dar la sensación de que lo hace. Hace unos meses, estrenó ‘El debate de La 1’. Presentado como un nuevo espacio de actualidad, el formato no pasa de ser una marca blanca de ’59 segundos’. Aunque este último se realizaba desde hace unos años con personal propio de la casa, desapareció. La idea original del programa es propiedad de Globomedia. Dejar de pagar derechos de royalties a la productora supondrá un ahorro de 79.000 euros anuales.
Los magacines de La 1 descansan durante julio y agosto. Su hueco está siendo cubierto con redifusiones de otros espacios de la cadena. La pública trata además de dar esquinazo a los recortes —o al menos aparentarlo— con el estreno de nuevos espacios, como el contenedor cinematográfico ‘Clásicos de La 1’, el culinario ‘La cocina de Sergio’ y ‘Solo moda’. El resultado no es nada halagüeño. La pública está a punto de cerrar julio por debajo de las dos cifras, una cifra paupérrima para una cadena acostumbrada a liderar por encima de las privadas.
El futuro no se plantea mucho mejor. En la última semana, TVE ha visto peligrar la continuidad de su serial de mayor éxito, ‘Amar en tiempos revueltos’. El contrato con Diagonal termina este año y la productora podría estar trabajando ya en un spin off para Antena 3. Con futuro incierto siguen ‘Águila roja’ y ‘Gran reserva’, que siguen pendientes de los planes de la cadena para 2013. La única que por el momento peligra es ‘Isabel’. Cuando aún no ha estrenado su primera temporada por falta de presupuesto de la Corporación, su productora ya ha comenzado el desmontaje de su decorado, cerrando la puerta a la posibilidad de una segunda tanda de capítulos en el caso de que la audiencia fuese bien.
