Iván Llera

“En Barcelona tenéis una amiga”. Anabel fue la elegida para abandonar la casa de ‘Gran hermano catorce’ con el 54.3% de los votos de la audiencia. Pese a que los gemelos –favoritos entre los usuarios de Tutele.net para abandonar el programa – no ocultaron su euforia por permanecer en Guadalix de la Sierra en el momento en el que la catalana conocía que se iba, la concursante no perdió el tono conciliador de sus palabras. Les animó a disfrutar de su estancia en el concurso y, una vez en el plató, se despidió asegurando que “lo que pasó en la casa se queda en la casa”.

 

No tuvo que ser fácil. Anabel tuvo que asistir a los duros comentarios que sus compañeros vertieron sobre su supuesto mal olor y su falta de simpatía por el aseo. “Si hueles bien”, bromeó Milá al recibirla. La catalana dijo conocer la ducha de Guadalix “de arriba abajo” y evitó polemizar con sus compañeros asegurando que ya había arreglado lo que tenía que arreglar.

 

El mayor conflicto de la ya exconcursante fue con Iván. Al alicantino no le sentó nada bien que Anabel se refiriese a la “mala educación” de los hermanos Montoya por hablar a su espalda sobre su descuidada higiene personal cuando ella le tachó de “maricón”. Aunque la joven se disculpó, a Iván no le convencieron sus palabras: “Dice que no se puede bromear con las personas pero tú sí que puedes bromear con mi sexualidad”.

 

Anabel pareció aliviada tras abandonar la casa. Y es que no llegó a sentirse cómoda en ningún momento: “He salido de la casa aturdida, no sé qué me ha pasado, no sé dónde he fallado, quería sacar mi vena de artista pero también de persona… Y al final intentando buscar mi sitio, no me sentía comprendida”. El problema, según Milá, pasó porque la catalana quiso “hacer un personaje” y “no puedes hacer eso porque se te ve el plumero a la primera de cambio”.

 

 

Se cierra el casting

La gala 11 de ‘Gran hermano catorce’ supuso la entrada en la casa de Nacho, un auxiliar de enfermería de 23 años y 2,12 metros de alto, que se une al programa para cumplir el sueño de su hermana, enferma de cáncer y fanática del programa. Con el se cierra la fase de casting de esta edición, aunque no será el último en hacer entrada en la casa. Cuando los primeros concursantes cumplen dos meses encerrados en la casa, Milá quiso recordar que uno de los seleccionados en la primera fase de selección pasó en Guadalix apenas unas horas. Álvaro -“el pollito volador”, como lo llamó cariñosamente la presentadora- continúa su recuperación tras su accidentada entrada en la casa y mantiene sus planes de unirse al resto de sus compañeros en cuanto le sea posible.

 

Iván, Saray, Adrián, Argi e Igor, nominados

Mientras tanto, la vida en la casa siguió la rutina habitual de cada lunes. Hubo nominaciones, aunque una vez más la dirección del programa dio una vuelta de tuerca a la elección de los candidatos a dejar el programa. Los concursantes pudieron elegir nominar con uno, dos o tres puntos a dos de sus compañeros con la condición de que su voto solo se ratificaba si encestaban un tiro a una improvisada canasta en el patio. Finalmente, Iván, Saray, Adrián, Argi e Igor fueron los elegidos por los habitantes de la casa para someterse el próximo lunes al veredicto del público.

 

La pareja formada por Iván y Saray, que entró en la casa la semana pasada, se vio nominada en su primera semana, como ya viene siendo habitual entre los que no son ‘pata negra’, como denomina el espacio a los concursantes que hicieron entrada en Guadalix de la Sierra en el primer programa. Por su parte, Igor se mostró desencajado tras escuchar la ovación que recibió el anuncio de su nominación y que la presentadora quiso destacar por la unanimidad que logró entre el público del plató.

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