Con la actual coyuntura económica como telón de fondo nace ‘Entre Todos’, una variante (para algunos plagio) del programa que ya existía en las mañanas de Canal Sur, ‘Tiene Arreglo’. TVE quiso mimetizar de tal manera el programa que puso al frente del mismo a la presentadora que hacía lo propio en el canal andaluz, Toñi Moreno.
Desde que se estrenara en agosto el proyecto no ha estado exento de críticas y polémica. No obstante, son muchos los que apoyan el formato, defendiendo que es un programa en el que cualquiera puede ayudar y aportar en estos tiempos tan difíciles.
El trabajo del Gobierno
El tema de la solidaridad está muy bien visto y todos alabamos que haya programas de este corte en televisión, o en cualquier medio de comunicación, que es la manera más efectiva de llegar al público. Lo asombroso es que la propia televisión pública española sea la que crea una iniciativa de este tipo, donde las personas exponen sus miserias ante miles de vecinos buscando caridad.
Lo grave es que la inmensa mayoría de las personas que llaman son jubilados, parados o niños empujados por sus padres a romper sus huchas, algo que debería dar vergüenza al gobierno, responsable de la situación. Cuando alguien reclama dinero para pagar los estudios de sus hijos, no debería recurrir a un programa de televisión, sino a la institución pública que ha privado de recibir una educación (vivienda, trabajo, calidad de vida…) digna a gran parte de esta población. Es un acto cobarde vender los lloros de estas pobres personas a cambio de pasarse la pelota y hacer que otros en situaciones parecidas terminen cosiendo el roto.
Esto es un artículo y una web sobre televisión, por eso no es el momento de entrar en los despilfarros, chanchullos o sobresueldos de algunos de los partidos políticos que nos representan y que han decidido dar cabida en la caja tonta (nunca mejor dicho) a ‘Entre Todos’.
Una presentadora demasiado entregada
Toñi Moreno se adapta perfectamente a la situación, mostrándose como una mujer campechana (mira, como el Rey). Sinceramente, su papel es creíble y posiblemente sea así de natural y no esté forzándolo ante la cámara. Prueba de ello son las innumerables meteduras de pata que le dejan en mal lugar cada día, quizás eso le pase por entrometerse demasiado.
Y es que Toñi no tiene vergüenza a la hora de preguntar a la gente que llama por su situación laboral o amorosa, como si de un talk-show cualquiera se tratara. Incluso a los que quieren mantener el anonimato la presentadora les empuja a dar su nombre, es curioso que cuando es un supuesto político el que llama no dicen ni un solo dato sobre la persona, ¿desde cuándo un cargo público hace una donación y no quiere salir en la foto? Permitidme que lo ponga en duda.
Audiencia pasable
Los datos de audiencia no son para tirar cohetes, ni mucho menos, pero en estos momentos es la oferta más potente de La 1, cabalgando entre el 8 y el 9% de share y con más de un millón de espectadores cada tarde. Han subido levemente los datos cosechados por ‘Gran Reserva. El Origen’, pero la rentabilidad está a años luz, ya que el sueldo de Toñi Moreno es de los pocos gastos que tienen en ‘Entre Todos’ (sin olvidarnos del equipo que está detrás, material, DIRECTIVOS…).
Es poco probable que La 1 decida prescindir de ‘Entre Todos’ a estas alturas, al menos han conseguido crear (o copiar) un programa del que se habla en la calle y en las redes sociales. Pero, ¿hasta qué punto le interesa a una cadena pública recibir ciertas críticas sobre un programa de la casa? Puede que las miserias que sacan a tender cada sobremesa lleguen al corazón a muchos de nosotros, pero algunos miramos más allá del consuelo hacia estas personas, y es cuando nos topamos con los verdaderos intereses, usando a los protagonistas del programa como monos de feria.
Por último, no quiero terminar sin apuntar que cierta persona (por poner un ejemplo) llamó al programa lamentándose por no poder pagar las tres hipotecas que tiene en su haber. La caridad está bien, pero el sentido común tampoco hay que perderlo.

