- Grandes empresas del sector del transporte urgente, como MRV
- del ámbito hostelero, como Domino’s Pizza, Lizarrán o Wogaboo
- del mundo del fitness, como Altatif
- de las mudanzas, como Grupo Amygo,
serán algunas de las compañías que infiltrarán a uno de sus altos directivos en esta experiencia única cargada de secretos, confianza, tensión y sorprendentes descubrimientos.
En el nuevo programa de laSexta, un jefe trabajará en su propia compañía bajo una identidad falsa para conocer “desde dentro” el verdadero funcionamiento de su empresa. Como si de un empleado más se tratase, y haciéndose pasar por aprendiz, a lo largo de esta secreta experiencia realizará los más diversos trabajos, desde los puestos menos cualificados hasta los más duros, fatigosos o embarazosos. A pesar del riesgo de ser descubierto en cualquier momento, trabajará codo con codo con sus empleados y, al final, tomará decisiones que les cambiarán la vida para siempre. Recoger basura a pie de calle, repartir pizzas a domicilio, limpiar baños, ejercer en hora punta de pinche de cocina, hacer duras mudanzas, limpiar suelos, disfrazarse de muñeco promocional, hacer la pedicura a los clientes más difíciles…
Estos serán algunos de los trabajos a los que harán frente los jefes. Son tareas que se encuentran lejos de sus despachos, menos cualificadas y peor pagadas, pero descubrirán que no cualquiera está preparado para hacerlas y que algunas resultan más complicadas de lo ellos desde su escritorio pensaban.
EL JEFE INFILTRADO es un retrato del mundo laboral de nuestro país a través de la experiencia personal de varios altos cargos directivos que deciden conocer el día a día de su empresa en toda su amplitud, haciendo hincapié en los trabajos de base más duros y complicados. Una combinación de aventura personal, experiencia empresarial y conocimiento mutuo que, a su fin, cambiará la vida de los empleados, la vida del jefe y el funcionamiento de las empresas.
Los jefes llegarán al límite y padecerán en primera persona las dificultades de ciertas tareas que, desde fuera, habían creído sencillas. Sufrirán agotamiento, trabajarán haciendo cosas que nunca imaginaron e incluso se sorprenderán ante su propia torpeza. Algunos serán expulsados de los puestos de trabajo por sus propios empleados, al no considerarlos lo suficientemente implicados con la empresa como para permanecer en ella.