Miércoles en, Con el culo al aire
Los campistas quieren presentarse a un concurso de bailes medievales con el que pueden hacer
una gira y ganar dinero. Pero para conseguirlo necesitan adelantar una cantidad que no dudarán
en pedir a Tino, ya que él es el único privilegiado que tiene nómina en todo el camping.
Tino accede y Chus es elegida como directora del baile. El problema llega cuando a Chus se le
sube el puesto a la cabeza y empieza a derrochar el dinero de Tino.
Lola decide montar su propio espectáculo medieval echando las cartas. Cuando acierta un par de
predicciones, muchos creen que Lola tiene poderes. Sandra se lo toma todo a guasa porque tiene
claro que es una farsante. Lola, al ver peligrar su negocio, le echa una maldición a Sandra y se
las ingenia para hacer creer a todos que ha surtido efecto.
Alicia descubre un blog en el que hay críticas y burlas sobre todos los campistas. La cotilla del
camping empieza a investigar para tratar de dar con el responsable y todos los campistas son
sospechosos. Cuando descubren al autor de ese blog, todos intentarán vengarse por lo que ha
escrito sobre ellos.
Rubén y Ángel llegan ilusionados a Suiza para trabajar en un hotel. Todo va bien hasta que se
enteran de que no han sido contratados para trabajar en el hotel, sino como pastores de ovejas.
Un trabajo para el que Rubén dice que está preparado. Todo es un auténtico infierno hasta el
punto de que esta aventura estará a punto de acabar con ellos devorados por su propio perro
pastor.