No cabe duda de que este año ‘Supervivientes’ está siendo más caótico que nunca, los responsables del realty-show no saben hacia donde tirar, las flojas audiencias de las primeras semanas y la dura competencia ha desestabilizado por completo al que hace tres años renovara el título de “reality revelación”.
Anoche se celebró la semifinal del concurso, que se acerca a una final precipitada y chapucera. Cuatro horas y media parece que no son suficientes para solventar una gala en la que hablan más sobre lo que ocurre fuera de la isla que en torno a la supervivencia de los concursantes y sus roces en el programa. Por eso Telecinco prolongará esta semifinal durante al menos una gala Express más.
Además, los concursantes de este año no tienen gancho ni son tan conocidos como Sonia Monroy, Toni Genil o Rosa Benito, y eso que en su día se tachó de freaks a los participantes de ‘SV 2011’, pero los de la edición presente además del punto freak también son desconocidos para todo aquel que no sigue ‘Mujeres y Hombres y Viceversa’.
Semifinal de ‘Supervivientes’ sin emoción
En la gala de anoche no ocurrió nada relevante, Amador Mohedano fue el único expulsado, algo que estaba cantado, ya que el de Chipiona acababa de cumplir con su cometido, traer a Rosa Benito a la isla para provocar ese morbo que ‘Supervivientes’ lleva dos meses buscando desesperadamente. La audiencia respaldó aquella gala en la que reapareció la ganadora del año pasado, y la semifinal también ha cosechado un buen dato, por encima del 23% de share.
La entrada de Amador en el concurso ha atraído a nuevos fieles, sedientos de morbo y con ganas de ver la reacción de Mohedano tras su separación y el circo mediático montado cada semana en ‘Sálvame’. Quizás por eso las últimas semanas la audiencia del programa haya aumentado.
La enésima, y definitiva, unificación se efectuó también anoche, Carolina y Rafa ya pueden tocar tierra y salir del palafito para convivir con el resto de compañeros, pero no todos son finalistas, en la aplicación de Mitele se decidirá cuál de los dos concursantes ya expulsados (Carol o Rafa) pasa directamente a la final. Por otra parte, Nacho Montes volvió a ser nominado por el líder, que no fue otro que Abraham, que lo ha tenido fácil esta edición para ganar las pruebas, contra enclenques que no son capaces de correr cuatro metros sin fatigarse; con los anónimos esto no pasaba.
La nominada del grupo fue Chiqui, pasando Yong Li automáticamente a la final, merecida posición para el chino que tantos buenos momentos ha dado al concurso. Su pose de chico que no se entera de nada, contestón y extremadamente sincero ha gustado al público, y al propio Jorge Javier Vázquez, con el que no empezó con buen pie.
El culebrón de Chiqui y Borja
El cebo principal de la noche estuvo protagonizado por Chiqui y su marido, Borja. El joven puso los cuernos a la ex Gran Hermana hace tres años, pero su ansiedad sexual (o algo parecido debe padecer) ha hecho que Borja lo intente con más mujeres durante la ausencia de la concursante. Borja ha contado las cosas a su manera, y Almudena, dispuesta a perdonar lo que sea con la excusa de que “se quieren”, ni se ha inmutado tras escuchar la versión del marido.
El programa tenía un Plan B bajo la manga, “si Chiqui no se emociona con la confesión de Borja les sacamos los vídeos del polideluxe”, y así lo hicieron. Lástima que Chiqui mantuviera la cara de póquer, dejando la puerta abierta a que esto sea un montaje entre ambos, como si ella estuviera al tanto de todo lo acontecido antes de viajar a Honduras.
No sería más que otro montaje con el que alimentar un formato que se ha renovado a sí mismo, con más pena que gloria, porque los amantes del verdadero ‘Supervivientes’ todavía estamos esperando a que vuelva aquel reality aventurero que mezcla supervivencia con pruebas brillantes y convivencia conflictiva.
A lo largo de esta semana ‘Supervivientes’ seguirá presente en prácticamente todos los prime-times de la cadena, ¿arrepentidos de haber cerrado el chiringuito de manera precipitada?
