Jueves en, El Secreto de Puente Viejo
Mauricio no delata a Bosco. Intenta ahuyentar las dudas de Francisca, pero no lo consigue del todo. Bosco queda con Inés. Aunque disimulan todo lo que pueden, Inés se teme que Fe se huela la verdad. Bosco e Inés se encuentran a escondidas.
Sara confiesa a Aurora que ha perdido la fe en Lucas: se ha enamorado de otro y va a romper con él. Aurora comprueba como para Lucas lo primero es la Medicina, tal y como Sara le ha explicado.
Todavía andan preocupados por Mariana, que admite tener algo pendiente todavía. Acude a la Casona a abordar a Francisca, parece dispuesta a vengarse.
María confiesa a sus padres lo sucedido con el modisto. Gonzalo y María hablan sobre la oferta del modisto de París… María tranquiliza a Gonzalo. Le asegura que no se irá a ninguna parte y que no supone un sacrificio.
Rosario se hace querer por los habitantes de la pensión en la que vive Aurora. Prepara algo a espaldas de ella: con la complicidad de Lucas, consigue encontrarse con la doctora Casas.
A Pedro le preocupan las consecuencias de la mezcla de huesos pero Dolores le da una solución sin querer. Pedro explica a Hipólito que necesita culpar a otro de la mezcla de huesos: empiezan a trazar su plan.
Matías, el pequeño de los quincalleros, se ofrece para limpiar las mesas y las sillas de la terraza de Alfonso, que no puede negarse y las deja como nuevas.
Francisca ha enviado una carta a Raimundo.
PERFIL DE MATÍAS (Iván Montes)
Matías es un chiquillo despierto y listo, aunque sin pizca de cultura ni de moral. Para él, lo normal es robar y engañar. Ya que toda su vida la ha pasado al lado de Ezequiel, su padre, que le ha utilizado a él y sus hermanos para realizar hurtos y pequeñas estafas por toda España.
Impertinente, pendenciero, tiene un fondo ingenuo y alegre, que su duro día a día no deja salir a flote. Cuando conoce a Alfonso y Emilia, desconfía. Nadie puede ser tan bueno, y sobre todo, nadie da sin esperar algo a cambio. Matías no cree en la gente, ya que tampoco cree en sí mismo. Pero el matrimonio Castañeda le hará ver que el cariño y el respeto pueden ser tan comunes como los golpes y el malvivir. Poco a poco Matías se convertirá en el muchacho que nunca le dejaron ser. Trabajador, cariñoso y, sobre todo, honrado. Aunque para eso haya de acabar, primero, con su terrible pasado.