Martes en, Amar es para siempre
Laura pierde los nervios al ver como los funcionarios del Ministerio arrancan los
carteles de publicidad de la droguería. Furiosa se enfrenta a ellos y les echa del local.
Paco está encantado con Serafina pues gracias a ella ha podido hacer el negocio de las
ollas. Eufórico, y con dinero caliente en el bolsillo, compra un perfume muy caro en la
droguería.
Ismael ha decidido llegar hasta las últimas consecuencias en su determinación de ir a
Roma a seguir su carrera teatral y esto le hace tener un terrible enfrentamiento con su
madre.
Encarna tiene que ir al Hostal para devolver una cartera que un cliente dejó olvidada
en el Café. Allí conoce a Fortunato y éste queda prendado de ella.
El apoyo de Damián a su hijo le hace tener una fuerte discusión con Juana. La
excitación de la disputa unido al efecto de las gotas que le está suministrando su
esposa, le provocan un desvanecimiento.