La pasada semana se han celebrado las últimas nominaciones de esta edición de ‘Gran Hermano’, algo que nos ha pillado por sorpresa, ya que todavía quedan ocho concursantes en la casa, así que podemos intuir que la organización tiene alguna sorpresa escondida, como viene siendo habitual en las rectas finales de los últimos años.
A la espera de saber quién será el décimo expulsado de ‘Gran Hermano 15’, Mercedes Milá avisó que no solo habrá un eliminado en la siguiente gala, sino que serán dos los que salgan de Guadalix, o algo así, porque en este programa ya sabemos que lo tenemos que coger todo con pinzas.
Alguna teoría
Cavilando sobre lo que nos puede deparar esta recta final, una de las posibilidades es que emulen la técnica de la edición 12+1, en la que cada semana había un expulsado por el público, y a su vez el que menos votos tuviera esa semana para salir se convertía en finalista, ¿y si hacen lo mismo en esta ocasión?
Otra teoría es que realmente sean dos los expulsados, sin buscarle los tres pies al gato, uno de ellos saldría de la terna de nominados (Luis, Alejandra y Jonathan), y el otro de una nueva votación que se abriría a lo largo de la noche con todos los concursantes en la palestra. Este método no nos convence del todo, porque de este modo conoceríamos de ante mano quien es el preferido de la audiencia, aunque ya son muchas las pistas que apuntan hacia Paula (¿o esos indicios solo confirman que es la favorita del programa?).
Puede incluso que ninguna de estas conjeturas se haga realidad, pero lo que cada vez está más claro es que este año no habrá repesca. Ya se había convertido en un clásico desde la novena edición. Varias fuentes señalan el 18 de diciembre como fecha de la gran final del reality-show, por lo tanto no tendrían tiempo de dar a nadie una segunda oportunidad, bastante tienen con ir despachando a ocho de ellos en un plazo de tres semanas.
No obstante, ha sido uno de los castings más flojos que se recuerden, y eso que en ‘Gran Hermano Catorce’ fueron muy sosos, pero al menos había más emoción. Por lo tanto, que no haya repesca puede resultar un alivio, aunque nos perdamos la ocasión de ver a Lucía dando guerra, ya que por mucho que le pese a alguno, ella es la que ha dado el poco de vida que tiene esta edición.
¿Empieza el juego?
El concurso comenzó hace más de dos meses, pero algunos seguro que no se han percatado de lo cerca que están del maletín hasta que no les comuniquen que ya no volverán a nominar, y que la recta final está ya delante de sus narices. Quizás eso les haga replantearse su estancia en la casa y aprovechen al máximo la experiencia, sin ataduras y llevando la estrategia a límites insospechados.
Fran es el único concursante al que le hemos visto con una clara estrategia, aunque hizo mal en no compartirla con la audiencia, y por eso ha terminado cayendo mal dentro y fuera (el 63,9% de los votos le delatan). Su compañero, Luis, también le ha dado muchas vueltas al coco, y no para de pinchar a Paula en las últimas semanas, ¿se acercó a ella por estrategia? ¿Está ahora en plan insoportable con ella para que la hawaiana salte a la primera de cambio?
Azahara y Juanma o Yoli y Jonathan son dos parejas con cuentas pendientes, y ahora que queda poco puede que la vegetariana se suelte, además el jueves no recibió noticias de su novio. Si Juanma y Aza se animan puede que den vidilla a esta recta final, que pinta aburrida y previsible. Quizás, a su vez, Yoli decida pasar del primo, le vendría bien a ella, aunque él entonces dejaría de aparecer en los vídeos por completo.
Hugo permanece ausente, y nunca se ha expuesto a la nominación, parece el fantasma de esta edición, lo único que ha aportado ha sido a la cabra. Al otro lado de la balanza estaría Alejandra, siempre se ha mojado, aunque eso le ha puesto en la picota en muchas ocasiones, la boca le pierde, y por eso puede que su actitud nos dé algún que otro momento en lo que queda de concurso, alguna bronca tendrá que caer, y ella es nuestra esperanza. El enfrentamiento entre la de Albacete y Paula se está haciendo esperar, ¿llegará?
