La comedia de la CBS que actualmente emite Neox está experimentando una curiosa metamorfosis. ‘Mom’ ha demostrado ser una gran comedia, pero tampoco le viene grande el drama, en los últimos episodios de la segunda temporada, la ficción de Chuck Lorre (‘The Big Bang Theory’) ha recurrido en varias ocasiones a la lágrima, pero no hablamos del llanto fácil. Es mucho más complicado emocionar a la audiencia cuando se trata de una sitcom, que hasta ahora podría haber pasado desapercibida como una comedia americana más.
Esta evolución no ha gustado a todos por igual, ‘Mom’ también ha despertado a varios detractores que no conciben que en una comedia de 20 minutos mezclen dramas que descolocan al más avispado. En cambio, muchos otros han aplaudido el giro de ‘Mom’, porque la serie no ha perdido la frescura; el humor sigue siendo el sello característico de esta ficción, aunque ahora han conseguido asentarse en el humor negro, algo que ya hicieron en la primera temporada tocando temas como las adicciones o el cáncer, pero este año han ido más allá y sin perder la gracia, que es lo que cuenta.
Una familia de cuadro
Christy Plunkett es la protagonista de esta historia, la actriz Anna Faris se mueve como pez en el agua en este género, pero gracias a ‘Mom’ hemos descubierto que la rubia oxigenada también tiene una vis dramática que algunos desconocíamos, y a la que puede sacar mucho potencial, aunque la siga prefiriendo como cómica.
La otra mitad de ‘Mom’ es Allison Janney, la veterana actriz ha hecho tanto dramas como comedias a lo largo de su carrera, no obstante, a muchos nos ha sorprendido que Janney sea capaz de llevar en ocasiones todo el peso de una sitcom, cada palabra que sale de su boca trae consigo risas aseguradas, sus gestos, su tono de voz y el guion que el acompaña son formidables y hacen que “la Janney” se luzca.
De este modo, Christy y Bonnie forman un gran tándem como madre e hija, siendo las únicas protagonistas de una serie que cuenta con unos cuantos secundarios que no llegan a la suela de los zapatos a las actrices mencionadas. Violet debería seguir con el legado de su madre y abuela, pero la joven es una pava a la que no se le puede sacar mucho jugo, y seguramente no todo sea culpa de la actriz que la encarna, porque lo diálogos y la actitud de la adolescente son de vergüenza ajena en muchas ocasiones. El fallo más grande de ‘Mom’ es Violet, y por suerte es uno de los pocos errores.
Esta desestructurada familia la compone también Roscoe, un niño al que no le dan mucha cancha, y tampoco merece más que una frase por capítulo. A veces también sale en escena el padre del pequeño, Baxter, el desastroso ex de Christy no está mal en pequeñas dosis, suerte que los guionistas se han dado cuenta de ello y no abusan de su presencia, como ocurriría con Alvin, padre de Christy, ex de Bonnie.
Alcohólicos anónimos
Uno de los pilares de ‘Mom’ es la trama que gira entorno a la desintoxicación de Christy, Bonnie y el grupo de ayuda del que forman parte. Allí conocieron a Marjorie, uno de los mejores secundarios actuales en series de comedia. Esta señora vive rodeada de gatos, es una mujer solitaria, pero ha demostrado ser leal a sus amigas, pese a su mal humor.
Las reuniones de alcohólicos anónimos han dado mucho juego durante dos años en ‘Mom’, y seguro que nos quedan por conocer unos cuantos especímenes, porque es allí donde la pareja protagonista se relaciona con nuevos personajes, recuerdan sus momentos más débiles o se reencuentran con el pasado de bruces, siempre con un toque humorístico que ya es característico de ‘Mom’, una serie que ha ido creciendo paso a paso. Recomendable.
