Un éxito imparable. El adictivo culebrón sobre la industria discográfica que estrenó Fox el pasado 7 de enero acumula récords semana tras semana. Con más de 14 millones de espectadores en su última emisión –de los cuáles 5,8 pertenecen a la preciada audiencia adulta-, Empire es ya un fenómeno televisivo cuyos resultados siguen sorprendiendo tanto a los medios estadounidenses como a sus propios creadores. Jamás pensaron que un drama protagonizado por negros se convertiría en el nuevo estandarte del canal más conservador del país.
Detrás de la serie están Danny Strong y Lee Daniels, que por fin ha encontrado en la televisión el éxito que no pudo alcanzar en el cine con Precious y El mayordomo –esta última salió de vacío en su flirteo con los Oscar-. El más que evidente rechazo de Daniels a la sutileza, esa predilección por el melodrama, han visto en la pequeña pantalla el medio perfecto para el triunfo, con una fórmula que mezcla a la perfección música, drama y petardeo.
Wesley Snipes, primera opción
Actores y productores de la serie han protagonizado el último número de la revista Entertainment weekly, en el que analizan algunos de los entresijos que ayudaron a engendrar esta nueva gallina de los huevos de oro. Un germen que sus creadores vendieron a la Fox como la versión hip-hop de El rey Lear y El león en invierno y para el que en un principio pensaron en Wesley Snipes como protagonista.
Fue Taraji P. Henson la que persuadió a Daniels para fichar a Terrence Howard, con el que mantiene una fantástica relación desde que rodaron juntos la película Hustle & Flow. “Un momento, nena. Todavía no tienes el puesto y ya me estás diciendo con quién quieres trabajar?”, le respondió el creador de Empire antes de contactar con el actor, al que también acababa de dirigir en El mayordomo.
A Howard le fascinó enseguida el papel. “Nunca había visto en el prime time un personaje tan abiertamente homófono y que no se escondiera de ello; con tanto odio a los blancos y que no se escondiera de ello; que fuera un auténtico ogro para sus hijos y no se escondiera de ello. Nunca había tenido la oportunidad de interpretar un papel así”, confiesa el actor de 45 años.
Rompiendo moldes
La homosexualidad y la homofobia en la comunidad negra es precisamente uno de los temas que aborda la serie y que raramente se había tratado en una televisión comercial. Encarnado en Jamal, uno de los hijos aspirantes al trono de la discográfica de Lucious Lyon, su intérprete Jussie Smollett se muestra encantado de visualizar el problema: “Alguien me escribió una carta después del segundo episodio diciéndome que había reunido el valor para confesarle a sus padres que era homosexual. Estoy orgulloso de representar a un personaje que hace sentir a la gente que no está sola”.
Aunque si hay un personaje que levanta pasiones y que se ha convertido en un elemento imprescindible de Empire es el de Cookie Lyon, para el que Daniels se inspiró en la Leonor de Aquitania de El león en invierno y en su propia hermana. Ya son muchas las voces que proclaman la nominación de Taraji P. Henson en los próximos Emmy.
Otro de los pilares fundamentales de la serie es su música totalmente original. Producida por Timbaland y su compañero Jim Beanz (el rapero Titan en la ficción), la banda sonora de Empire también está conquistando las listas de ventas. Su última canción, Conqueror, se coló en el cuarto puesto de los singles más vendidos en iTunes. No es de extrañar, por tanto, que la Fox haya decidido seguir la misma estrategia que con Glee, poniendo a la venta las canciones de cada semana y planificando ya una gira por Estados Unidos, además del álbum que ha salido a la venta esta semana con la banda sonora y el propio contrato de Jussie Smollett con Columbia.
Final de vértigo
De momento, el equipo de la serie ya anticipa un final de temporada de infarto. Prometen más intensidad emocional, apariciones estelares como las de Mary J. Blige (que se suma a la de otros rostros conocidos como Cuba Gooding Jr. o Naomi Campbell) y una decisión que no se hará esperar: quién tomará finalmente las riendas de Empire.
Pero, sobre todo, ya calientan motores para la segunda temporada, conscientes de la presión que supone el enorme éxito de la serie. “Ahora entiendo a Michael Jackson cuando tuvo que regresar del bombazo de Thriller con Bad –admite Smollet- “¿Qué demonios vamos a hacer ahora?”. De momento, Empire ya tiene asegurada una segunda tanda de trece episodios con posibilidad de alargar nueve más. ¿Alguien a estas alturas lo duda?
