La crítica parece que se ha puesto de acuerdo por una vez en la historia de la ficción nacional, y es que son pocos los defectos que se le han sacado a la última serie de TVE, ‘El Ministerio del Tiempo’. Tiene sus fallos, algunos más importantes que otros, pero en general cumple con su cometido, y ha puesto sobre la mesa un tema que nuestras series apenas han tocado, la ciencia ficción y los saltos en el tiempo.

Los hermanos Olivares han hecho un gran trabajo, hilando muy fino cada trama, tanto las continuadas como las episódicas. Un lujo de serie que si todavía no has visto ya estas tardando en darle una oportunidad, razones no te van a faltar:

Un planteamiento original

La idea puede resultar disparatada, pero no olvidemos que se trata de ciencia ficción, y aunque los saltos en el tiempo podrían ser más espectaculares, el hecho de que se trasladen de un año a otro mediante una simple puerta también tiene su cosa.

No obstante, lo más llamativo no son los viajes en el tiempo en sí, sino el contexto de los mismos, que está orquestados por un Gobierno que en secreto lleva siglos entrometiéndose en el pasado de la historia de España. En el aire queda que este Gobierno sea tan leal como en un principio lo pintan, porque en ‘El Ministerio del Tiempo’ también hay malos y buenos, pero la línea que los diferencia puede que sea más delgada de lo que parece.

Un trío protagonista peculiar

Los tres aventureros que cada semana se embarcan en nuevas hazañas son un bombón para cualquier ficción, sus personalidades son muy dispares, y eso le da un valor añadido a cada capítulo de ‘El Ministerio del Tiempo’. Además, las interpretaciones de estos actores son de quitarse el sombrero, las tres son caras conocidas, y no decepcionan. Aura Garrido, Rodolfo Sancho y Nacho Fresneda dan un toque carismático a cada uno de sus personajes.

No son los únicos que lo bordan en la serie de La 1, una de las grandes sorpresas es Cayetana Guillén Cuervo, con el personaje de Irene. Juan Gea o Natalia Millán son otros nombres que suenan con fuerza en la ficción.

Crítica con la sociedad

Entre salto y salto siempre hay tiempo de pararse en el presente y dar un poco de caña al Gobierno o al sistema político, la sanidad o la situación económica actual no quedan exentas de estas críticas. Las puyas siempre son introducidas de forma ocurrentes, con un halo de humor marca de la casa.

Es extraño que TVE deje que en el guion se le meta caña a las instituciones públicas, esperemos que sigan en la misma línea la próxima temporada y no censuren estos diálogos tan interesantes en forma de denuncia.

Humor sofisticado

Seguimos alabando el guion de ‘El Ministerio del Tiempo’. En este caso hablamos de su toque de humor, esa chispa que les caracteriza desde el principio, y sin pretender ser una comedia consiguen arrancarte más sonrisas que otras que sí lo son. Olvidémonos de las gracietas burdas, los chistes verdes o las palabras soeces, en esta serie consiguen hacer reír (a ratos) con humor fino e inteligente.

Interés histórico

‘El Ministerio del Tiempo’ ha podido cambiar el concepto que muchos tienen de la televisión, porque están demostrando cada semana que con la tele se puede aprender. Gracias a esos saltos en el tiempo es posible conocer de cerca la historia de España, de una manera amena y entretenida.

Personajes ilustres, acontecimientos históricos o detalles que muchos desconocíamos van apareciendo en la ficción de TVE. Ya no hace falta decir que ves documentales para dártelas de cultureta, ‘El Ministerio del Tiempo’ también ofrece su alta dosis de conocimientos.

Este lunes La 1 cierra su primera temporada con datos mediocres, aunque los aplausos del público y de la crítica han servido, por una vez y sin que sirva de precedente, para que la pública renueve la serie por una segunda, y merecida, temporada.

0/5 (0 Reviews)