Recientemente se han cumplido ocho años del estreno de una de las series más longevas del momento en España. ‘La que se avecina’ se encuentra en la recta final de su octava temporada, y ya está confirmada la renovación de esta disparatada comedia. Como homenaje hemos preparado un artículo en el que recordamos ocho hilos argumentales que se han ido alargando en la serie, y que a pesar de todo no nos cansamos de ellos.
El tira y afloja de Judith y Enrique
Probablemente sea la pareja que más ha evolucionado en Montepinar, aunque siempre terminan en el mismo punto: ella avergonzada de él, y el concejal babeando por la pelirroja constantemente. Por muy golfa que sea la vecina del ático, en cuanto ve que su “Papuchi” puede ligar con cualquier otra mujer pone todos sus sentidos, y armas de seducción, alerta.
Judith y Enrique son dos pilaren básicos en ‘La que se avecina’.
La desesperación de los Cuquis
Amador y Maite también siguen juntos pese a las adversidades, no les queda otra. Corren el riesgo de perder a sus hijos, y esto no parece que les importe a los pequeñajos, que han aprendido muy rápido de sus padres, materialistas hasta la extenuación. Ver a esta pareja intentando salir del pozo es divertido, porque nunca sabes cuando van a tocar fondo. Perdieron la dignidad hace tiempo, ahora solo tratan de recuperar una pizca de aquella comodidad de la que no supieron disfrutar en su día.
El calvario de Lola y Javi
La cosa va de parejas, y estos jóvenes están sufriendo demasiados traspiés, no han gozado ni un momento de su matrimonio, siempre seguidos por los temidos suegros. Primero fue Doña Croqueta, que compró un piso en el mismo edificio que ellos, y después se sumaron Estela y más tarde Fermín, haciendo perder la paciencia a Javi y el dinero a Lola.
Vicente siempre ha andado por ahí, sin hacer mucho ruido, pero aportando su granito de arena para hacer más infeliz a esta pareja que a simple vista parece que lo tiene todo para ser afortunada.
La curiosa unión de los Recio
A pesar de superar cientos de baches, Antonio y Berta sigue unidos, aunque solo sea por fastidiar a sus vecinos y juntar fuerzas para hacer el mal. El egoísmo de Antonio queda patente cada temporada, mientras que la fragilidad de Berta ha hecho que sintamos empatía con ella, algo impensable en los primeros años de la serie, cuando era una estirada impenetrable.
Las tramas principales han dejado de ser lo suyo, pero es probable que les disfrutemos más cuando aparecen esporádicamente o con historias que quedan en segundo plano pero siguen llenando la pantalla sin saturar al espectador.
La pareja revelación: Araceli y Berta
Berta vuelve a ser protagonista en esta trama que destacamos. Aunque no se le haya sacado todo el jugo que se podría, desde la temporada anterior vivimos un hecho que nos dejó boquiabiertos, el lazo que une la relación entre Araceli y Berta se fue estrechando hasta límites inimaginables, como solo los guionistas de ‘La que se avecina’ pueden desvirtuar.
Berta se sacó las telarañas y vivió sus momentos más libres junto a Araceli. La inminente vuelta de Isabel Ordaz puede avivar esta relación lésbica en secreto, aunque en esta comunidad la palabra “secreto” no existe.
Mujer blanca soltera busca
Han hecho falta ocho años para que Vanesa Romero empiece a enseñar la patita como actriz, o como personaje al menos. Raquel ha encontrado su sitio en ‘La que se avecina’ y ya no estorba tanto, aunque siga a años luz de sus compañeros. En las dos últimas temporadas han logrado crear una caricatura de esta joven desempleada que no tiene mucho que aportar, es sosa, aburrida y muy guapa, así que han explotado la vena ligona de Raquel. Y resulta que todo le sale mal, ya tiene algo en común con sus vecinos.
Los payasos justicieros
Entraron en nuestra vida como algo puntual, episódico. Pero ya hemos visto en acción más de una vez a Antonio y Coque ataviados con esos disfraces cutres e improvisados. Estos payasos son el súmmum del surrealismo, y aunque les tengas tirria, siempre te sacan una sonrisa, bien sea por la voz que les sale después de inhalar helio o por lo disparatado de la situación en general.
Las últimas veces esta peculiar pareja ha estado acompañada por otros vecinos, siempre con el objetivo de desenmascarar a políticos o personas con poder. Y si puede ser en su beneficio, mejor.
El moroso
Es una trama que siempre vuelve, y este año lo ha hecho a lo grande. La sombra del tal Palomares es muy alargada, y ahora que Fina está ocupando la vivienda del moroso cobra más interés. No obstante, Fina no necesita historias relacionadas con “el moroso”, por sí sola se ha ganado un puesto privilegiado en Montepinar, con un perfil pocas veces visto en series de televisión.
Algún día pondremos cara al moroso y sabremos donde ha ido a parar (o no), y si tiene algún tipo de relación con Fina.
