El jueves, en el prime time de laSexta, llega una nueva entrega de la cuarta temporada de El jefe infiltrado. Hacer deporte se ha puesto hoy de moda, una moda tras la cual también existe un profundo deseo de mejorar la salud. De esto sabe mucho Bodytone, número 1 de maquinaria deportiva en nuestro país, cuyo socio fundador, Joaquín Marín, se infiltra esta semana entre sus bicicletas de gimnasio o sus máquinas de musculación, con el fin confirmar si las cosas se están haciendo como debieran, ahora que la empresa crece a gran velocidad.
Bajo la falsa identidad de un agricultor que emprenderá una nueva vida en la ciudad y busca un empleo a través de un programa de televisión, El jefe infiltrado se convertirá en un profesional del montaje o en mozo de almacén. También trabajará en el departamento de reparación y en la propia fábrica como uno más de la plantilla.
El jefe infiltrado trabajará en montaje y almacén de Bodytone
A lo largo de su experiencia, El jefe infiltrado no sólo pondrá a prueba a los profesionales de su compañía con los que trabajará codo con codo durante sus tareas diarias sino que también se pondrá prueba a sí mismo a cada paso. Descubrirá su verdadera capacidad de adaptación a nuevos puestos y a nuevos compañeros, comprobará la empatía que tiene a la hora de escuchar las historias personales de quienes forman parte de su equipo y tendrá que echar mano de paciencia en más de una ocasión cuando vea que la empresa no siempre está tan en forma como quisiera.
El jefe infiltrado será testigo de ciertos signos de desorganización, problemas en la búsqueda de algunos productos o de la falta de atención respecto al protocolo de protección. Trabajará con compañeros cuya actitud reprueba y que le harán estar a punto de estallar en más de una ocasión.
El jefe descubre a trabajadores entregados a la empresa
Descubrirá que sus productos no siempre llegan a entregarse a tiempo a pesar de que podrían hacerlo. E incluso tratará de llevar al límite a alguno de sus empleados para comprobar si verdaderamente está capacitado para el puesto que ostenta o incluso alguno más alto. En ocasiones terminará el día con cierto sabor amargo, pero también descubrirá entre sus compañeros a verdaderos trabajadores entregados a la empresa y a su compromiso con la marca y con los clientes. Descubrirá de primera mano que algunas tareas son mucho más complicadas de lo que parecen desde un despacho y de que detrás de algunos empleados se esconden historias extraordinarias que es necesario conocer para poder tener una visión completa de su actitud y de sus resultados.
Una vez terminada la experiencia, El jefe infiltrado de Bodytone tendrá un conocimiento mayor de su propia empresa y de algunos de los que día a día lo dan todo por su trabajo. No habrá sido tarea fácil pero si finalmente sirve para conseguir su objetivo, conocer más a sus empleados y solucionar los engranajes que todavía no están completamente desengrasados, habrá merecido la pena.