Cada vez que una serie regresa a la parrilla y estrena temporada vuelve también la incertidumbre por sus resultados. No hay nada seguro en estos tiempos revueltos, pero clásicos como ‘Aída’ no suelen decepcionar. El pasado domingo regresó a Telecinco con la fuerza que nos tiene acostumbrados. Un 19,9% de cuota de pantalla marca la diferencia en una serie. Una serie que, en su novena temporada, sigue teniendo agarre y sigue arrastrando a muchos espectadores.
Pero, ¿por qué ‘Aída consigue estos resultados después de tanto tiempo? La serie no ha estado libre de problemas (uno de los más importantes, la marcha de su protagonista, el personaje que daba nombre a la serie). Pero ni esto, ni el desgaste de los años han impedido que la ficción conserve su hueco desde su estreno, en 2005.
Su “nota” más baja se sitúa en un 14,4% de share. Todo un logro teniendo en cuenta que ya se han emitido más de 150 episodios y el difícil momento que vive la televisión y las audiencias. Y todo, con la misma cabecera, los mismos decorados, los mismos personajes…
Analizamos las claves de ‘Aída’ para intentar entender el por qué su éxito, y éste es el resultado:
1- El humor |
No se nos ocurre un motivo mejor para comenzar. Es una comedia bien estructurada, bien pensada y con muy buen guión. Cuando ves ‘Aída’ quieres relajarte, evadirte un rato de los problemas y reirte y sin duda, lo consigues. Sólo por eso, la serie conserva sus seguidores capítulo tras capítulo.
2- Los personajes |
‘Aída’ no era ‘Aída’. De eso nos dimos cuenta en el primer episodio tras la marcha de Carmen Machi. El reparto y los personajes de Esperanza Sur son impecables. Tienen personalidad, están bien definidos y con todos puedes
desarrollar numerosas tramas. Lidera el ranking ‘El Luisma’, ese gran Paco León que se ha convertido en el amigo gracioso que a todos nos cae bien. Sus coletillas han sido repetidas hasta la saciedad, porque como el Luisma es tonto… Está tan bien desarrollado su personaje que no nos cansa.
Y si de coletillas hablamos, Mauricio (Mariano Peña) se lleva la palma. “Tiritiritiri”. Un personaje, a priori, no grato por su marcado perfil machista, facha, egoísta y malvado, pero que los guionistas han conseguido transformar en alguien con carisma, que te hace gracia e incluso te llega a caer bien.
Chema, Soraya, Fidel, Lorena, Eugenia, Jonathan… todos cumplen su papel a la perfección y con un punto a favor: aunque conozcamos su carácter perfectamente no por eso dejan de sorprendernos. Esta es otra de las claves del éxito de ‘Aída’.
3- Floja competencia |
A pesar de que ‘Aída’ tiene día de emisión fijo (los domingos), las cadenas no han sabido colocar un producto competitivo y fuerte para enfrentarse con la serie. La 1 emite la película de la semana, lo que provoca un baile de audiencias en función de cada película. Y Antena 3 , que en su día intentó restarle a ‘Aída’ con sus “buques insignia” (sobre todo ‘Doctor Mateo’), parece que ahora sigue otra estrategia. Ha decidido emitir cine, con resultados más que cuestionables (en torno al 10% – 12% de share). ‘El club de la comedia’ y ‘Pekín Express’ no suponen tampoco un problema para ‘Aída’, que encuentra y ocupa el vacío de programación en la noche de los domingos.
4- Su duración |
Los espectadores agradecemos que, un domingo por la noche, nos ofrezcan una serie cuyo capítulo de estreno acaba antes de las 23:30 horas. Los lunes hay que madrugar, y saber que si te enganchas a ‘Aída’ antes de las 00:00 horas puedes apagar la tele con el episodio visto, anima a ver la serie. Es una de las pocas excepciones en la ficción nacional, que nos tiene acostumbrados a productos y capítulos mucho más largos.
5- El guión |
Por supuesto, si una serie triunfa se da por hecho que tiene un buen guión. El equipo de guionistas de ‘Aída’ es una clave del éxito de la serie, sin duda. Siempre ocurrentes (claro es su trabajo), siempre pegados a la actualidad y siempre con ese “buen hacer” a la hora de trasladar situaciones cotidianas a situaciones de ficción en muchas ocasiones al límite del surrealismo. Han sabido modelar a cada personaje, otorgarle a cada uno los ingredientes necesarios para hacer una buena receta con la suma de todos. Y han cocinado una receta de éxito.


