Esta vez se ha hecho esperar, pero la nueva edición de ‘Gran Hermano’ ya está aquí. Esta noche un grupo de concursantes volverá a llenar la casa de Guadalix de la Sierra, cerrada desde hace casi un año, tras la salida de la ganadora de la última edición del reality-show por excelencia, Laura Campos.

Por muy veterano que sea el concurso Telecinco sabe que no cuenta con las mejores cartas de la baraja. Mediaset España ha tardado más que nunca en dar pistoletazo de salida a su reality estrella. Tras el éxito inesperado de la última edición de ‘Supervivientes’, la cadena decidió aparcar el programa de Mercedes Milá y siguió probando suerte con la misma fórmula usada en el concurso isleño, esta vez en una granja y con una técnica que podríamos denominar low cost. ‘Acorralados’ contó con el respaldo de la audiencia, los polémicos concursantes daban juego dentro y fuera del plató y el presentador, Jorge Javier Vázquez, siempre estaba dispuesto a avivar la llama.

Una vez finalizado el reality-show de Magnolia, Telecinco tiene que hacer frente a la realidad y comprobar si ‘Gran Hermano’ puede seguir funcionando 11 años después. En 2011 ya cayó uno de sus buques insignia, ‘OT’, y cualquier torpe decisión podría hacer que el abanderado de los realitys se hundiera también. A nuestro parecer, hay una serie de técnicas o claves que el concurso no debería cambiar para poder mantener su hegemonía.

 

Los Concursantes

Hay que saber diferenciar ‘GH’ de cualquier otro reality-show. En el pionero no hay sitio para famosos de tres al cuarto, ni para caras conocidas. Una de las claves del programa es la autenticidad y el anonimato de sus participantes, gente sin experiencia ante las cámaras y dispuestos a mostrarse tal y como son durante su encierro.

También sería interesante volver a la esencia del programa, cuando ningún concursante se conocía entre sí, y ahorrarnos situaciones forzadas como los encuentros entre Chari y Rubén (GH12) o las gemelas de GH9, por ejemplo.

 

La conducción de las galas

En el prime-time presentado por la inigualable Mercedes Milá no hay sitio para debates. La conductora siempre se ha mantenido firme en esa tónica, y no deja que las galas se conviertan en un espacio chillón más de Telecinco.

Sería ideal que las galas no duraran más de tres horas (pedir dos sería demasiado), con los vídeos justos para no hastiar a la audiencia y con unas nominaciones que se hagan con tiempo suficiente, y no en los diez últimos minutos y a todo trapo.

Recuperar un co-presentador para el exterior de la casa y conocer la primera impresión del expulsado a pie de calle sería perfecto, algo que dejaron de hacer tras las primeras ediciones. Craso error, en ‘Gran Hermano’ es muy importante la inmediatez.

 

24 horas

Ya han anunciado que a través de Mitele (servidor de vídeos exclusivo de Mediaset) se podrá ver la casa en directo las 24 horas, y no dudo que La Siete dará cobijo al reality. Es necesaria una gran plataforma para el concurso, emitiendo insistentemente conexiones con la casa, resúmenes y repeticiones varias.

‘Gran Hermano’ necesita dar la oportunidad de verlo en directo a cualquier hora, y ahora gracias a las opciones que da Internet y las nuevas tecnologías, desde cualquier lugar. Además, las redes sociales estoy seguro de que aportarán mucho a la hora de enterarnos de lo que acontece en Guadalix cada instante.

 

Sorpresas

El programa debe mantener su esencia, como hemos mencionado anteriormente, y aunque suene contradictorio, para ello es inevitable introducir novedades o sorpresas, si no, no seguiría siendo ‘Gran Hermano’. Una vez más los responsables del reality tienen la tarea de quitarnos de la mente esa frase repetitiva: “ya no saben lo que hacer”.

Respetando la mecánica del concurso, deberían sorprendernos con algún nuevo factor, como la introducción de un topo en la casa, un jugador extra que decida lo que debe hacer el resto desde otra dimensión o cualquier idea con la que nos pueda sorprender este fascinante equipo.

 

Al fin y al cabo nadie conoce la receta mágica que hace que un programa se mantenga en pie, pero si ‘GH’ quiere cuidar a su público, fiel hasta ahora, no debe caer en banalidades, como introducir personajes populares, repetir fórmulas de años anteriores o forzar las situaciones polémicas.

Pronto saldremos de dudas y averiguaremos con qué nos sorprenden en esta decimotercera edición. Sin miedo, y porque a mí el número me gusta ¡Que empiece el show en ‘Gran Hermano 13’!

 

Izengabe (@dalealstop)

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