¿Qué nos puedes contar de Sancho?

Mi personaje es uno de los hijos de Alfonso X, pero no de Violante, que es la reina, es un hijo bastardo, pero el mayor, pero creo su ira viene de no ser hijo legítimo del rey, tiene ansiedad de poder, necesita reinar como sea y que Fernando (Jaime Olías) no se ponga por delante.

Aunque en la realidad, Fernando era el mayor y Sancho era hijo de Violante. En la historia real Fernando murió en la guerra, pero esto es ficción y también tenemos que divertir y entretener, por eso creo que lo han cambiado, porque era más interesante nuestra versión, aunque siento que algunos puristas de la rigurosidad histórica estén decepcionados.

 

¿Cómo va a ser la convivencia entre cristianos, musulmanes y judíos?

Sancho sólo piensa en los cristianos (risas) y le duele que estemos todos juntos. Pero a Sancho se la han acercado Oliva y Miranda, el poder de la iglesia que lo representa el personaje de Rubén Ochandiano; y la nobleza de la que se encarga el gran Fernando Cayo. Me lo paso muy bien con ellos, pero se aprovechan de la inseguridad de Sancho, de si va a poder reinar o no y ven que a lo mejor tienen un filón en mí de cara al futuro, si ellos logran que no sea Fernando y sea yo el que reine, ganan mucho con eso.

 

¿Qué le pasa a Sancho con Diana, la doncella interpretada por Paula Cancio?

Sancho sabe que Oliva y Miranda estarán de su parte cuando sea rey, pero él cree que la única persona que le quiere de verdad es Diana, y está empezando a sentir cosas muy importantes por ella e incluso que el día de mañana puede estar a su lado en el trono. Eso sí, de cara a su padre, para Sancho estar con Diana resta sus opciones de llegar a ser rey, por eso Alfonso no se puede enterar de esta relación.

 

¿Cómo es trabajar con actores de Juan Diego, Patricia Vico, Rubén Ochandiano…?

Es tremendo. Cuando empezamos a rodar y me vi al lado de Patricia Vico vestida de reina, a Fernando Cayo de conde, a Ochandiano de arzobispo… es que son grandísimos. Y ya cuando llega Juan Diego de rey, me empezaron a temblar las piernas… Estoy feliz por compartir reparto con ellos, con el hermano que tengo (Jaime Olías), de la chica que tengo y del resto.

 

Los tres puntos clave para seguir ‘Toledo, cruce de destinos’ son…

Historia, amor y aventuras. Hay muchos más ingredientes en la serie, pero creo que estos son los principales.

 

¿Te has inspirado en algún actor o en algún personaje para interpretar a Sancho?

Me he fijado mucho en Michael Corleone de ‘El Padrino’, que quiere hacer el bien por los suyos, pero no sabe como y hace lo peor para los suyos. Es una manera de actuar muy agresiva. También me he dejado influir por ‘Los Tudor’, pero sólo en ciertos aspectos. Pero luego ya hacemos lo que nos dicen en plató, confiamos mucho en dirección y en la ayuda de los coach.

 

¿Veremos alguna gran batalla entre musulmanes y cristianos?

Veremos peleas y trifulcas, además aventuras, que hay un montón. ¿Batallas a lo grande? a ver que nos tienen preparados los guionistas para el final de la primera temporada…

 

¿Nos puedes contar alguna anécdota de la serie?

Recuerdo que cuando grabamos la escena de la cena del primer capítulo en el que le digo a Alfonso X que el infante Fernando no está allí, que que pasa con él… tener a Juan Diego al lado, en la primera secuencia que hacía en la serie, que llegó el momento de mi frase y estaba tan anonadado con su presencia que se me olvidó el texto y tuvimos que repetirla unas cuantas veces (risas).

 

¿Cómo se digiere el éxito de audiencia de ‘Toledo, cruce de destinos’?

Muy bien porque nosotros trabajamos para la gente y que te vean es lo esencial. En la serie teníamos muchas ganas del estrenar la producción para ver que tal iba a ir, como iba a ser recibida, cierta incertidumbre. Pero estamos muy contentos.

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