Hace apenas una semana finalizó la primera temporada de ‘Looking’, la nueva ficción de HBO que narra las historias que se cruzan en una pequeña cuadrilla de chicos homosexuales en San Francisco. Tan solo hemos tenido ocho episodios para conocer a los protagonistas, tiempo suficiente para saber de qué pie cojea cada uno o cuál es el tópico que adquiere cada personaje.
A pesar de que la audiencia de ‘Looking’ no haya sido boyante, la cadena de cable confía en una segunda temporada que verá la luz el próximo curso, con algunos personajes que suben de la categoría ‘recurrente’ a la de ‘regular’. El trío de protagonistas continuará intacto, con Jonathan Groff (Patrick) en el centro.
San Francisco, capital gay
Por si a alguien no le había quedado claro, en la serie nos remarcan que San Francisco es la capital de la homosexualidad por excelencia. Además, en ‘Looking’ cada día se organiza una fiesta repleta de gais, a las que no faltan nuestros protagonistas.
La serie acierta de lleno en la ambientación, que aunque peca por su guion tópico y su falta de profundización, consigue que te creas que estás allí, metido en esa fiesta en la que hay sitio para todos, tanto de día como de noche, tanto al aire libre como en una discoteca. Las escenas exteriores bajo la luz del día son preciosas, te trasladan a cualquier parque o calle de la ciudad, llegando a sentir sus rayos de sol y aumentando las ganas de conocer o volver a San Francisco.
Tramas a medio gas
Durante ocho capítulos han tenido tiempo de sobra para presentarnos al trío protagonista y a todo su entorno, pero ‘Looking’ no ha ido más allá, por eso podríamos decir que es una serie que se ha quedado en las presentaciones, que está todavía sin hacer, a media cocción.
Ha sido complicado identificarse con cualquiera de ellos, con personalidades manidas que están ya muy repetidas, el virgen sensible, el maduro pasado de rosca o el artista bohemio que vive el momento. Precisamente son los secundarios los que dan algo de vida al argumento, el jefe de Patrick y el triángulo que forman junto a Richie tal vez no sea algo novedoso, pero ofrece en los dos últimos capítulos esa chispa de la que carece ‘Looking’ episodios atrás.
La crisis de los 40 también está plasmada en la ficción, envuelta en una trama insulsa que carece de interés, con un personaje desdibujado como el de Dom, un vividor que se empieza a plantear un futuro estable. Agustín, el artista, representa todo lo contrario, su evolución es inversa a la de Dom, comienza independizándose con una pareja estable y termina contratando a un gigoló para grabar escenas de sexo con su propio novio, algo sórdido y loco a lo que ni siquiera han sabido sacar provecho.
¿Qué esperar de ella?
En resumidas cuentas, ‘Looking’ es una serie que pretende ser alternativa y novedosa, en cambio, nos ofrece algo que podría sorprender hace una o dos décadas, cuando la ficción que estaba en boca del colectivo gay era ‘Queer as Folk’. Lejos de todo eso, lo nuevo de HBO representa una especie de ‘Girls’ en un universo gay mal construido.
El personaje de Patrick puede ser una joya por su evolución, pero todo lo que le rodea es absurdo o banal. Tras los últimos episodios parece que se ve la luz al final del túnel, pero para algunos ya es tarde, tras un arranque aburrido mucha gente ha dejado de ver la serie, y va a ser difícil recuperar a esos espectadores en la segunda temporada, a no ser que nos sorprendan con una vuelta de tuerca.



Si no han visto los capítulos de esta fabulosa serie, ¿Qué esperan? Les ayudo un poco: http://www.hbomax.tv/looking-2 en este link encontran los capítulos completos con una buena calidad en su resolución y buen audio.