- Reveladores, importantes.
- Temas muy potentes que están en la sociedad, pero de los que no se habla.
- Historias que necesitan salir a la luz”
Así resume Samanta Villar, presentadora de “Conexión Samanta”, el carácter de los nuevos especiales con los que el programa de reportajes de Cuatro regresará a la cadena a partir de el viernes en prime time (22:30h).
Producidos por Cuatro en colaboración con BocaBoca, los reportajes de esta nueva etapa apuestan por la excepcionalidad, por temas apenas tratados en televisión.
“Estoy muy satisfecha. Hemos sido exigentes a la hora de seleccionar los temas y hemos encontrado historias relevantes que pueden resultar muy interesantes para el espectador”, afirma la periodista. Los asuntos que se tratan en esta nueva etapa “son temas novedosos,tanto que casi podrían ser exclusivas.Algunos son sorprendentes y reflejan realidades que merecen ser contadas. Además, hemos decidido hacer evolucionar el formato”, explica SamantaVillar.
En las próximas entregas, “Conexión Samanta” abordará, entre otros temas, el fenómeno de los “Bebés reborn”, muñecos con un sorprendente realismo, tanto que pueden confundirse con bebés de verdad. Así lo confirma la periodista catalana: “En bebés reborn descubrí la ternura que pueden despertar unos muñecos hiperrealistas. Si no te fijas, crees que son bebés reales”.
La primera edición de “Conexión Samanta” de la temporada conduce al espectador a “una realidad alucinante que desconocíamos”, en palabras de Samanta Villar. El programa accederá al mundo de los muñecos reborn, ejemplares hechos artesanalmente que simulan bebés reales. En algunos casos, adquirir estos muñecos es simple coleccionismo; en otros suplen una carencia afectiva, pero ¿dónde termina la afición y comienza la dependencia? “Conexión Samanta” tratará de responder a esta pregunta.
La tendencia nació en Alemania, en plena II Guerra Mundial, cuando las madres se vieron obligadas a arreglar o recomponer las muñecas de sus hijas ante la escasez de recursos motivada por la contienda. De allí pasó a Estados Unidos, donde ha dado lugar a un floreciente mercado avivado hoy por las redes sociales, como prueban los más de 200.000 links que aparecen en Google, creados en su mayoría para distribuir kits para la elaboración de estos muñecos de apariencia humana.
En los reborn cada detalle está cuidado con precisión: la piel, las venas, las rojeces propias de los recién nacidos, el pelo o los pliegues de la carne. En muchas ocasiones son encargados a medida para suplir alguna carencia o para recordar experiencias pasadas. Los artesanos encargados de realizar estos muñecos recrean así bebés prematuros o niños similares a otros nacidos en la familia, en definitiva realizados a gusto de quienes los adquieren. Veremos cómo sus dueñas les compran ropa en tiendas especializadas, les sacan a pasear, les dan de comer o les llevan a la peluquería como si de un niño real se tratara.