Martes en, Amar es para siempre
Laura y el resto de familiares rechazan la visita del comisario Arratia para darles el pésame
por la muerte de Juana. El policía les promete dar con los culpables y Bonilla le confiesa su
interés por encontrar a los secuestradores tras descubrir una nueva colilla de Seitanes en
la escena del crimen.
Por su parte, Jorge recibe el encargo por parte de un desgarrado Aquilino de ponerse
provisionalmente al frente de los laboratorios.
Mientras, Lucía no puede encajar el beso que vio entre su madre y Paco. No se atreve a
confesárselo a nadie y decide pedir a su madre que abandonen el piso sin dar mayores
explicaciones.
Por último, tras la muerte de Tony, Encarna no sabe muy bien qué decisión tomar. Víctor
llega a sospechar que se lo va a confesar a Arratia…