El final de SANGRE Y ACERO

Episodio 11

Cuando Samuel, el contable estadounidense llega a Belfast a trabajar en Harland & Wolff, Mark se pone celoso, aunque para Sofía no es una tentación. El destino de Mark aún es incierto, ya que espera poder encontrar a su hija de alguna forma, todavía tiene esperanzas de poder conocerla.

Por su parte, el sacerdote católico de su vieja parroquia logra encontrar un viejo registro y averiguar que la muchacha se llama Sarah. Mark encuentra una luz a la búsqueda de su hija, pero cuando acude a la dirección que figura en el registro como domicilio, se encuentra con que la chica se había mudado a Belfast con su madre tras la muerte de su “padre”.

Mientras, Andrew lucha para equipar el Titanic con bastantes botes salvavidas, pero el Consejo Regulador declara que el número de botes abordo debe reflejar su tonelaje, no el número de pasajeros.

Entre tanto Pirrie y Churchill tratan de hacer una campaña a favor de la autonomía en Belfast, pero la división entre las comunidades católicas y protestantes hace imposible la unión. Pirrie, desilusionado por la mayor parte de sus principios liberales, cae enfermo.

 

Episodio 12

Ha llegado el gran momento, el barco esta listo para zarpar al Nuevo Mundo. Los billetes han sido vendidos durante meses. Como Morgan siempre había deseado, el viaje del Titanic será uno de los grandes acontecimientos de la historia.

Por su parte, Joanna Yaeger ha procurado que todas las personalidades de Reino Unido y Estados Unidos tengan la posibilidad de comprar un pasaje.

Además, sus actividades como espía para los alemanes han llegado a su fin. Una niña por el nombre de Sarah, con su madre, alojará la Tercera Clase, en busca de un futuro posible en los Estados Unidos. Mark no sospecha que su hija está a bordo del Titanic.

Mientras el gran transatlántico parte hacia Nueva York, Mark y Sofía se han reconciliado y son felices, pero: ¿Cuál de nuestros protagonistas sobrevivirá al gran desastre que le espera al RMS Titanic?

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