Jueves en, Amar es para siempre
Aniceto esquiva a Rufino y lo hace sentir tan incómodo que el muchacho acaba
presentando su renuncia a seguir trabajando en la Academia.
Méndez recuerda a Augusto que no hay que bajar la guardia ya que aún no han
desaparecido todas las pruebas del pasado que les comprometen.