‘Chester in love’ ha renovado por una segunda temporada. Los buenos datos de audiencia del programa han provocado que Cuatro contrate nuevos episodios.

“Lo que haces es lo que eliges tú; lo que eres, es lo que te hace a ti”. Así resume Risto Mejide la esencia de su último Chester de la temporada. ‘Chester in love’ se despide este domingo a las 21:30h con dos invitados de distinta generación pero un nexo común. El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla y Dulceida, dos grandes prescriptores en redes sociales.

A falta de una última entrega, ‘Chester in love’ despide su primera temporada promediando un 7,9% y 1.578.000 espectadores. En una tendencia alcista que ha ido sumando espectadores cada semana, el programa finaliza con un crecimiento del 28% respecto a su estreno, superando en franja a la oferta de La Sexta en casi 1 punto (7% y 1.367.000) y alcanzando el 9,1% en target comercial.

Entre los perfiles más destacados, ‘Chester in love’ promedia un 8,9% de share en jóvenes de 13 a 34 años (frente al 5,7% de La Sexta) y un 9,1 en público de 35 a 54 años (frente al 7,5% de su directo competidor).

Por zonas, lidera sobre su competidor en 11 de los 14 territorios geográficos, y destacan sus datos en Madrid (9,2%), Euskadi (8,6%), Valencia (10%), Aragón (9,4%), Murcia (10,2%) y Baleares (9,5).

Miguel Angel Revilla en ‘Chester in love’

Los tiempos han cambiado, que diría Dylan. Revilla, uno de los políticos más activos del panorama español sabe perfectamente de qué habla el Nobel. “Hace 50 años, un tipo de mi edad permanecía encorvado a la puerta de un establo, con un cigarro. Ahora con 74 años puedo ser hasta presidente (…). Esa es la gran revolución de los últimos 100 años. En el 2050 nos moriremos a los 100 años. Somos la generación de los viejos”. Es, en opinión del político cántabro, uno de los grandes cambios que ha vivido su generación. Pero no el único. “Mi padre era el único vecino de todo el valle que estaba suscrito a un periódico. De tanto en tanto llegaba al pueblo un caballo con más de 80 kilos de periódicos. Nos los traían de golpe, cuando se abrirán los caminos que la nieve incomunicaba”.

De aquellos tiempos de incomunicación, a estos otros de comunicación en múltiples soportes. Revilla es todo un tuitero consumado, aunque con particularidades. Su teléfono dista mucho de ser un Smartphone de última generación. ¿Cómo se las ingenia para ser tan activo en redes sociales? “Fácil. Llamo a mi hija y ella me los pone. Se los dicto. Y no comete ningún fallo (…) Lo hace perfecto. Tanto es así que jamás me han presentado una querella o he tenido que rectificar ninguno de los 60.000 tuits que habré escrito en mi vida”.

Dulceida en el último programa de ‘Chester in love’

Su generación ha convertido las redes sociales en su hábitat natural. Se comunican, se expresan, polemizan e interactúan de manera virtual a imagen y semejanza de lo que antaño se hacía cara a cara. Y algunos afortunados, además, ganan dinero con ello. “Empecé en esto como algo que me gustaba, un hobbie. No esperaba todo lo que ha pasado. Empecé a subir fotos, a compartir mi visión sobre la moda y un poco partes de mi vida, y me empezó a seguir gente (…) Me acuerdo del primer evento que hice, con una tienda de Barcelona. Me dijeron: ‘Vienes a la tienda y te haces fotos con todo lo que tú quieras’. Era como mi sueño. ‘Y además te pagamos’. Aquello fue como: ‘¿Qué? Pero ¿por qué?’. No lo entendía ni yo misma”.

Ahora, el imperio Dulceida se ramifica en extensiones que abarcan ya hasta a su propia madre. “Le doy hasta consejos de cómo ser influencer”, bromea. “Yo en Youtube siempre soy como soy. A lo mejor un día estoy mal y me apetece estar en la cama llorando, pero jamás a mis seguidores ni en mis redes sociales les voy a mostrar nada negativo. Me apetece mostrar como lo bonito, lo bueno”. ¿Y hablar de su opción sexual? “Ahí estaba asustadísima porque no sabía lo que iba a pasar.  En mi cabeza imaginaba que ninguna marca querría trabajar conmigo (…) No me esperaba que la gente lo aceptaran tan bien (…). Fue sacarme el mayor peso que tenía encima”.

Pero al igual que detrás del personaje, que se esconde la persona, detrás de la blogger se encuentra la joven. Y esta joven tiene las cosas claras: con su vida, con la gestión de su futuro profesional… y hasta con cuestiones de política, uno de esos temas en los que se supone que los jóvenes no tienen opinión: “Me avergüenza que Trump esté donde está, como presidente de los EEUU. Pero es culpa de la gente que lo ha votado. Igual que pasa en España, creo. (…) La mayoría de la gente no vota, o yo al menos conozco a más gente que no vota, que sí que lo hace. Y al final lo que sale puede no ser lo que realmente quiere España”.

0/5 (0 Reviews)