“Estoy que no me lo creo. Nunca he estado nunca aquí”. Mercedes Milá se coló ayer por la tarde en la casa de ‘Gran Hermano’ para sorprender a los habitantes de Guadalix de la Sierra. Lo hizo por primera vez con concursantes dentro. Lo que no hubo fue intercambio de palabras porque la entrada de la presentadora se produjo mientras los concursantes cumplían con la prueba semanal que les obliga a quedarse congelados cada vez que el súper pronuncia la palabra ‘pose’. MIlá aprovechó para bailar en la cocina delante de Igor y Nacho, sentarse en el sofá con Kristian y ‘revolotear’ cual pollito delante de Álvaro. “La hemos tenido tan cerca y no le hemos podido decir nada”, se lamentaban los concursantes muy sorprendidos con la visita.
El paso por la casa de Milá y un grupo de turistas japoneses durante la tarde no fue, ni mucho menos, la única sorpresa que les deparó la noche. Durante la gala, por la casa pasaron una banda de ‘majorettes’, un grupo de zombis y el emblemático payaso de ‘Gran Hermano’, que se despidió con tartazos a Igor y Kristian. Todo ante la atónita mirada de los habitantes de Guadalix, que tuvieron que aguantar estoicamente las visitas sin mover un músculo.
Sonia, nominada por la audiencia
Pero resistir inmóviles ante sus inesperados invitados no fue la más dura prueba que tuvieron que soportar los concursantes. Sin moverse y frente a frente con sus compañeros, tuvieron que nominar. A Nacho, Igor y los hermanos Montoya, los elegidos de la casa, se sumó Sonia, que recibió el 72% de los votos de la audiencia. El nombre del expulsado se conocerá el lunes, puesto que a partir de la próxima semana ‘Gran hermano’ pasa a emitirse tres veces por semana con galas los lunes y jueves y debate los martes.
Saray, última expulsada de ‘Gran Hermano’
Parecía que iba a ser una entrevista tranquila, pero finalmente Saray desató en el plató una de los mayores conflictos de las últimas semanas. La madrileña, que dejó la casa con el 59% de los votos de la audiencia, tuvo que aclarar hasta qué punto habían llegado sus tocamientos en el jacuzzi con Carlos. “Si hubiésemos hecho algo soy la primera en no negarlo porque es absurdo. Nos agarramos la mano, luego hubo un rozamiento pero no tan exagerado. Me dolió mucho que se pensara que fue más de lo que fue”. Pero la verdadera polémica llegó al ver las conversaciones del gemelo con su ex, Iván, que le recriminó que estaba despechada: “Te has pasado todo el concurso hablando mal de mí”. Saray, que no quiso entrar al trapo, le aseguró que “despecho ninguno porque me costó olvidar la relación cuatro días”.
Especialmente dura Anabel, que no se resistió a reprocharle que hubiese dicho de sus bailes que daban “vergüenza ajena” y le acusó de entrar en ‘GH’ “para fastidiar a Iván”. Lejos de retractarse, Saray insistió: “Los bailes que te echabas, tus borracheras fingidas, tus acosos a Igor… eso sí daba vergüenza ajena, eso era penoso”.
“Enséñame las bragas”
La gran protagonista de la noche fue la propia Mercedes Milá que hizo gala una vez más de su espontaneidad al frente del espacio. “Mercedes, enséñame las bragas”, le soltó Noemí, la concursante canaria de ‘GH 12+1’ después de varios encontronazos con la presentadora. Y claro que las enseñó. Rojas y estampadas. “Yo no tengo ningún problema, ya sabes que yo soy nudista”, se explicó ella. No es la primera vez que Milá se despelota en esta edición. La presentadora ya protagonizó un tórrido striptease con Iván en el que dejó al descubierto sus “pechotes”. “Ahora dirán que me levanto la falda y enseño las bragas para ganar audiencia. Pero ¿para qué? Si no me hace falta audiencia, ya la tengo toda”. Milá también tuvo palabras de felicitación para el Atlético de Madrid tras su victoria en la Copa del Rey y opinó sobre la destitución de José Mourinho como entrenador del Real Madrid: “¡Qué se vaya ese entrenador que no me gusta nada! Yo soy de Íker Casillas, ¿te has enterado, Mou?”.
