La televisión pública de transición (DT) ha comenzado a emitir programación propia con un espacio informativo de dos horas de duración. La cadena, que está llamada a relevar a la desaparecida ERT hasta la creación del nuevo organismo de radiodifusión estatal, NERIT, cuenta con 577 trabajadores, buena parte de ellos provenientes de la anterior corporación. DT comenzó sus emisiones a mediados de julio, aunque lo hizo con una programación enlatada basada en el archivo de ERT.
Ante este escenario, la Unión Europea de Radiodifusión (UER) decidió interrumpir desde ayer miércoles las emisiones a través de satélite y de su página web de las señales de ERT y ERA Radio que los trabajadores del ya desaparecido ente público griego mantienen vivas tras el cierre anunciado el 11 de junio por el Gobierno heleno. Explican que entienden el servicio público de radio y televisión como “indispensable” para la democracia, la cultura y la sociedad v detallan que en las últimas diez semanas han retransmitido un total de 4,4 millones de horas de programación con 2,5 millones de visitantes únicos, pero aclaran: “Cuando el Ejecutivo griego cerró repentinamente ERT, la UER sentía que no tenía más remedio que tomar medidas de inmediato para evitar que las pantallas griegas se quedasen en negro, pero ahora que se ha puesto en marcha una emisora provisional, ha llegado el momento de mirar hacia el futuro”. En un comunicado hecho público a través de su página web, la UER agradece a los trabajadores de ERT su “incansable contribución” durante este tiempo.
Pese a que oficialmente las emisiones de la televisión pública terminaron en la medianoche del 12 de junio, lo cierto es que ERT sigue emitiendo. Los trabajadores no han abandonado el edificio de la televisión pública desde que se anunció la medida y mantienen en antena una señal de televisión y otra de radio a través de internet y de aquellos repetidores a los que el Gobierno no ha llegado a cortar la señal por la presión popular. Exigen que el Ejecutivo rectifique y vuelva a la normalidad previa al cierre para evitar que las indemnizaciones a la plantilla supongan un lastre para las cuentas helenas.
Y a pesar de perder el apoyo de la UER, su intención es continuar. El abogado de la ERT, Yorgos Kokas, ha denunciado la decisión del Gobierno de Antonis Samarás por considerarla anticonstitucional e ilegal. La plantilla no solo está descontenta con el cierre de ERT, también critican el sistema de contratación de televisión de transición, que cuenta en su cúpula directiva con exaltos cargos de ERT y temen que la nueva NERIT solo sirva para purgar la plantilla y crear un nuevo ente público aún más afín al Gobierno. Destacan su buena acogida entre el público en este tiempo de emisiones ‘piratas’ con más de 190.000 conexiones diarias a su web: ertopen.com. “70 días después, producimos el informativo más completo y de mayor calidad de Grecia. Trabajamos con coherencia y profesionalidad en respuesta a una demanda de la sociedad. Millones de personas en Grecia y en todo el mundo seguirán viéndonos”, vaticinan pese a que la amenaza de desalojo de los edificios de ERT es más real que nunca.
Aunque el anuncio por sorpresa del cierre de ERT provocó grandes protestas en Grecia y amagó con derribar el Gobierno de coalición de Samarás, lo cierto es que al Ejecutivo heleno no le tembló la mano y se mantuvo firme su decisión. Su portavoz, Simos Kedikoglu, fue el encargado de anunciar el 11 de junio el cese de las emisiones de ERT desde esa misma noche. La medida supuso el despido de los 2.800 empleados con los que contaba el ente. “ERT es un caso típico de la opacidad única y despilfarro increíble. Y eso termina hoy”. La nueva NERIT, que estará lista en otoño, tendrá menos canales y “menos personal” –unos 1.400 profesionales según las últimas previsiones-.
